7 errores que limitan la comunicación con tus hijos

Preguntas a evitar antes de iniciar una conversación con un niño

Juana Toriggia

Cuando un niño no habla o habla poco, las interactuaciones no siempre son fáciles y espontáneas. El niño tiene menos iniciativa para comunicar y los papás nos ponemos ansiosos llevándonos a situaciones donde metemos la pata en lugar de habilitar una atmósfera que favorezca la comunicación. Queremos que nos cuenten, que respondan a nuestras preguntas y sin darnos cuenta frenamos la comunicación con nuestro hijo. Quizás no te habías dando cuenta hasta la fecha, pero estos son los 7 errores que limitan la comunicación con tus hijos. 

Situaciones que perjudican y limitan la comunicación con tus hijos 

7 errores que limitan la comunicación con tus hijos

Hablar con los niños no siempre es difícil. En esta relación, nosotros somos los adultos y los que tenemos que facilitar el ambiente y la condiciones para una comunicación eficaz y bilateral. Si tienes dudas, ¡esto es lo que debes evitar antes de una conversación con tu hijo! 

Error 1: Hacer demasiadas preguntas
Solemos preguntar repetidas veces: ¿Cómo se llama? ¿Esto qué es? Frente a esto es importante detenernos a pensar lo siguiente: El niño tomó la iniciativa, nos viene a mostrar algo que le llamó la atención, quiere compartirlo con nosotros. Si nosotros respondemos a su iniciativa haciendo una pregunta tras otra, probablemente si el niño no puede responder por falta de tiempo, o se siente intimidado, se irá y seguirá jugando solo o se frustrará quedándose callado. La comunicación se interrumpirá y perderemos la oportunidad de interactuar con él.

¿Qué puedo hacer? Un comentario. Puedo transformar esa pregunta en un comentario. En lugar de preguntar '¿Cómo se llama?', puedo comentar: 'Qué camión de bomberos más grande…'. Los comentarios habilitan, allanan el camino, le dan tranquilidad y no pone en el centro al niño, con la obligación de responder. Los interrogatorios frenan, intimidan y si el niño no sabe la respuesta puede angustiar o avergonzar.

Error 2: Hacer preguntas que no pueden responder
Si creemos que no sabe lo que le estoy preguntando, o no puede responder porque es demasiado elevado o difícil para él, entonces no le pregunto eso. Los padres conocemos a nuestros hijos, entonces podemos saber en qué nivel de lenguaje se encuentra: si utiliza gestos, palabras aisladas o frases. Si solo usa palabras aisladas, puedo hacer preguntas de alternativas en dónde la respuesta está incluida en la misma pregunta: ¿Quieres comer galletas o pan?, ¿Quieres jugar a la pelota o soplar burbujas?

Error 3: Hacer preguntas que no se relacionan con los intereses del niño
Es importante conocer los intereses y motivaciones del niño para interactuar con él. Si un niño está interesado, lograrás que capte tu atención y aprenderá mejor. Si el niño está jugando con la pista de autos, muy entusiasmado subiendo y bajando por las rampas y le preguntamos: '¿De qué color es ese auto?',  ¿Te crees que será relevante para él? ¿Le interesara saber que es rojo, en ese momento? Claramente le interesará mucho más que te unas a su juego y comentes: ''Mi auto baja rápido!'  o '¿El tuyo va a bajar rápido o despacio?' o '¡Cuidado que te choca mi auto!'. 

limitan comunicaci´no de los niños

Error 4: Preguntas que ponen a prueba el conocimiento del niño
¿Cómo se llama?, ¿Tú lo sabes?, ¿Te acuerdas el nombre? Si en ese momento no lo dice, dale el modelo, muéstrale opciones, ¡pero no lo presiones! Puedes hacer comentarios para que el niño complete la frase: 'El camión que apaga incendios es…..', 'El camión es grande, el auto es….'

Error 5: No darle tiempo para responder
Recuerda cuando estabas aprendiendo a manejar, si no disponías de tiempo y debías responder rápidamente ¿Qué ocurría? Seguramente se paraba el auto, te frustrabas o angustiabas. Hablar no siempre es tan simple como parece. Mientras esperas su respuesta, sé paciente, míralo con expectación y mucha tranquilidad. No te muestres apurado o inquieto, ¡los niños perciben todo!

Error 6: Interrumpir y responder por él
Con el afán de ayudarlo muchas veces evitamos que continúe hablando o se equivoque. El desarrollo del lenguaje es un proceso, déjalo que responda sin interrumpirlo.

Error 7: Corregirlo
No le digas, por ejemplo, 'no se dice peio, se dice perro'. Dale el modelo correcto: 'El PERRO está comiendo'. Si lo corriges cada vez que habla, esto puede generar un modo negativo de percibir su propio modo de hablar, impactando en su autoestima y seguridad.