El útil juego de las piedras para mejorar la comunicación con los niños

Lograr una buena comunicación entre padres e hijos debe ser tu objetivo

Mario Pinel
Mario Pinel Pedagogo

Seguro que muchas veces te preguntas cuál es la clave para estar mejor en familia. Y yo te invito a que reflexiones un momento, ¿os comunicáis de forma efectiva en casa? Precisamente para que mejores la comunicación entre padres e hijos, os propongo un interesante juego: el juego de las piedras y los algodones. Este te va a ayudar a comunicarte mejor con tus hijos, fomentará la confianza y aprenderás a gestionar las normas. Y mientras pasaréis un buen rato en familia. La idea es clara: "Pasar tiempo en familia es divertido y cuesta poco dinero".

Cómo lograr una buena comunicación en la familia

Un juego para mejorar la comunicación con los niños

En primer lugar, vamos a definir qué es una buena comunicación entre padres e hijos. Las bases para que el poco tiempo que pasáis en familia sea de calidad, vibréis en amor y felicidad se apoya en tres pilares:

- Que exista una buena comunicación.

- Que sientas confianza en ti mismo, en tu pareja y en tus hijos.

- Y que existan unos límites y normas comunes bien definidas que además se respeten por todos.

Estos tres ingredientes van a fortalecer los vínculos positivos entre vosotros y van a hacer que el tiempo que paséis junto merezca la pena y vuestras relaciones mejoren. 

En la vida de estrés y aceleración constante que llevamos, nos queda muy poco tiempo para estar juntos en familia. El poco tiempo que nos resta entre semana junto a nuestros hijos, lo dedicamos muchas veces a ser policías que están exigiendo que cenen rápido, que hagan sus tareas para acostarse rápido porque al día siguiente tienen que madrugar y necesitan estar descansados. Sin darnos cuenta nos relacionamos desde patrones de relación generadores de estrés que se alejan de la posibilidad de que os améis juntos.

Es cierto, lo mejor de tu vida, como dice una canción, lo has entregado en otro sitio y a otras personas. ¡Es triste, pero real! A tu familia, consciente de ello o no, les dejas lo que queda de ti después de la batalla y eso hace que tus hijos no disfruten junto a ti de igual manera que sucede el fin de semana.

Son precisamente los tres pilares que te decía antes -buena comunicación, confianza y buena gestión de normas y límites-, los que te van a ayudar a prevenir problemas en la infancia y posteriormente en la adolescencia. Si riegas, abonas y cuidas las plantas de la comunicación, de la confianza y de la disciplina positiva te va a ayudar a que la relación entre vosotros te haga sentir que quieres pasar más tiempo junto a tus hijos porque disfrutáis juntos. 

Es precisamente a través del juego como vas a conseguir compartir el tiempo de ocio de calidad en familia, sin necesidad de gastar dinero o de ir a un centro comercial la tarde del sábado. Te aseguro que dentro de ti ya tienes todas esas habilidades para crear momentos de calidad en familia. Este post solo te va a ayudar a que conectes con esos superpoderes que están ocultos, pero que existen. Y, para ello, te proponemos este juego.

Cómo funciona el juego de las piedras y los algodones

Para trabajar la comunicación entre padres e hijos te propongo el juego de las piedras y de los algodones.

Objetivo: Aprender a decir las cosas que te molestan con amor y de manera asertiva. Aprender a aceptar que nos digan cuando molestamos. Aprender a recibir y dar elogios.

Edad recomendada: A partir de que sepan escribir frases. Ideal a partir de los 7-8 años hasta la adolescencia.

Preparación: Cada miembro de la familia tiene un bote o caja que previamente ha podido decorar a su gusto. Las cajas van a estar en un lugar accesible para todos con los botes de cada uno visibles. Al lado de las cajas tendrás otra caja con piedras de río y otra con algodones. También tiene que haber en esa misma bandeja unos trozos de papel y bolígrafo.

Desarrollo: Una vez que está todo preparado en un lugar visible y accesible. A lo largo de la semana, cada vez que alguien tenga un conflicto con otro miembro de la familia, le pone una piedra en su bote y escribe en un papelito el conflicto con esta fórmula 'Me molesta...' 'Desearía...'

Por otro lado, si quieres agradecer o resaltar un bonito gesto que han tenido contigo, se pone un algodón y en el papelito 'Gracias por...'

Para recordar las reglas puedes hacer un pequeño cartel con ellas y dejarlo junto a los botes.

Al final de la semana, todos juntos y por turnos, empezando por el más pequeño, vais abriendo los botes y cada uno lee primero piedras con lo negativo y luego sus algodones cargados de caricias positivas y elogios. Con las piedras buscáis juntos soluciones al conflicto y se agradece la sinceridad sincero y amabilidad al recibir las molestias porque os ayudan a mejorar.

Por qué debes jugar a tu hijo y cómo

La importancia de jugar con tus hijos

El juego es el medio que tienen tus hijos para comunicarse, relacionarse y para desarrollar su capacidad física de moverse por el mundo. Esta fase de sus vidas es muy importante para su maduración y junto a ti va a ser la mejor manera de estimularle y acelerar su proceso de desarrollo.

Si tienes un hijo menor de 3 años, estas son algunas de las consideraciones que debes tener en cuenta para jugar con él.

1. Antes de jugar prepara el espacio de juego con los juguetes que le vas a dar.

2. Colócate al mismo nivel que él. Si tu hijo juega en el suelo, ponte junto a él en el suelo. Mantener la misma altura ayuda a que los corazones se sincronicen y juntos consigáis coherencia cardiaca. En otras palabras, que os améis y divirtáis juntos jugando.

3. Simplemente observa, acepta y respeta el ritmo de tu hijo. No tengas prisas y permite que sea él, el que construye, resuelve, se equivoca y acierta.

4. Permite que sea tu hijo el que toma la iniciativa y elige con qué y a qué quiere jugar. El juego es un medio para crecer y en el momento que un juego ya no le esté nutriendo emocionalmente lo abandonará. Por este motivo permite que juegue a su aire ya que sólo jugará mientras se esté divirtiendo.

5. Describe y resume de vez en cuando lo que se va haciendo, para que vea que te estás practicando una escucha activa hacia él.

6. Participa de forma activa y colabora en el juego cuando el te lo pida.

7. Utiliza caricias emocionales positivas: una sonrisa, un te amo, un qué imaginación tienes y qué inteligente.

8. Y muy importante, pon límites y di no si aparecen conductas agresivas fuera del juego, tira o rompe objetos descontrolado, escupe, etc. No te olvides de que tú eres la madre o el padre y tú eres quien manda. Recuerda el no cuando lo uses tiene que ser coherente entre lo que dices, siente y haces. Si dices no y no te escucha porque empieza a descontrolar, únelo a una acción que le contenga, siempre desde el amor y respeto.

9. Por último piensa que recoger forma parte de juego. Por ello, debes calcular que parte del tiempo al final lo vais a dedicar a ordenar todo. Debes unirlo a caricias positivas de tipo: qué bien recoges todo, qué orgullosa estoy de ti, cómo ayudas, etc. De esta manera estás propiciando que tu hijo vaya desarrollando hábitos de organización y autonomía que le va a ayudar mucho en el colegio.

En caso de que tengas hijos entre los 4 y los 11 años, que ya son pequeños adultos, cambian las reglas del juego. Físicamente están preparados para hacer cualquier actividad al mismo nivel que tú e, incluso, superarte. Además, comprenden el mundo que les rodea y saben lo que está bien y lo que está mal. Por lo que debes adaptar los juegos a sus preferencias y necesidades.

¡Espero que paséis un buen rato juntos!

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