No hay nada comparable a ser madre por primera vez, ¡es mágico!

Disfruta cada segundo de tu primera vez como mamá

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

Siento que la primera vez de las cosas que nos suceden en la vida es… LA PRIMERA VEZ. Parece una tontería, sin embargo, el significado va mucho más allá de las palabras. Quiero decir que lo que sientes en ese primer momento ya no lo vuelves a sentir, con esa misma intensidad, con esa magia, con ese miedo… por muchas veces más que lo vuelvas a hacer, sentir o vivir. Por eso, yo siempre digo que no hay nada comparable a ser madre por primera vez. Y es que, aunque el segundo embarazo también es maravilloso (y el tercero, etc.), no te vuelves a enfrentar a él de la manera en la que te enfrentaste al primero, ¿verdad?

Ser madre por primera vez es mágico

Cómo es ser madre por primera vez

Seguramente, la primera vez que tuviste una mascota te hizo sentir más empática con el mundo, e incluso, la usaste de terapeuta; en días de estés pasar tiempo con él o ella calma los nervios. 'Lamejo' como ahora los adolescentes definen en mi zona a 'la mejor amiga' es otra experiencia a valorar. Es la primera vez en la que sientes esa unión con otra persona que, de repente, sientes que es tu hermana, y desde ese momento, ya queréis vivir todas las experiencias juntas.

Y a partir de aquí, podría describir la primera vez que te enamoraste, la primera vez que te rompieron el corazón, la primera vez que hiciste daño, la primera menstruación, la primera vez sexual, por supuesto, el primer beso, el primer viaje a París, el primer viaje con amigas, el primer sueldo, el primer coche, los primeros tacones, etc.

Pero, sin lugar a dudas, me quiero centrar en una primera vez que toda mujer que lo vive podría definir como la mejor primera vez. La que queda marcada en tu corazón y en tu retina. Esa es, por supuesto, el nacimiento del primer hijo.

Esa primera mirada, ese primer abrazo, el primer beso (el segundo, el tercero… y los siguientes miles), la primera foto, la primera palabra, la primera papilla, la primera sonrisa… Ufffff... Hay tantas primeras veces gracias a esa personita, que el corazón se ensancha a partir de su llegada.

La primera vez tiene magia. La primera vez también tiene miedo. Es como que se abre un mundo de incertidumbre y seguridades al mismo tiempo. La primera vez que sales con él en brazos del hospital, la ilusión nos inunda pero también las preguntas ¿seré capaz?, ¿puedo yo sola?, ¿sabré hacerlo?

Consejos para las madres primerizas

Consejos para una madre primeriza

Tanto si en breve vas a vivir este momento o si ya lo viviste, quiero recordarte que la primera vez no depende de la situación, sino de tu propia actitud. Se define por las ganas que le ponemos a ese momento que sabemos que nos cambiará la vida. Por ello, te invito a que te prepares para recibirla y a que lo hagas de una manera consciente.

Te recomendaría:

1. Acaba el trabajo días antes de que llegue el gran momento. De esta forma, tendrás todo el tiempo que quieras para disfrutar de todo lo que estás viviendo.

2. Las últimas semanas que sean por ti y para ti: cuidados, mimos, atenciones... ¡Te lo mereces!

3. Compra una libreta y anota todo lo que vas sintiendo. Será un gran recuerdo para compartir con tu hijo cuando crezca.

4. Comparte todas tus emociones con las personas queridas que te rodean.

5. Grábate y hazte fotos.

6. Y por supuesto, habla con tu peque, dedícale caricias. Aunque está en la barriguita, él o ella, ya sabe que tú eres su mamá.

7. Aprovecha para transmitirle el amor antes de llegar.

Será tu PRIMERA VEZ, intenta vivirla y sentirla sabiendo que también será la última vez. Y es que, aunque tengas más hijos, ya no volverás a sentir eso mismo, de esa misma manera, en tu vida.