10 originales nombres de abuelos para niños

Nombres con mucha tradición para bebés

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

Los nombres más comunes varían mucho de unas épocas a otras; nombres que hace 50 años eran usuales como Venancio, hoy son casi imposibles de escuchar a no ser que hablemos de los abuelos de alguien. Y más impensable parece hoy en día que a un padre se le ocurriera llamar a su hijo con alguno de estos nombres ‘pasados de moda’.

No obstante, sería la manera perfecta de que nuestro pequeño tuviera un nombre único y original, y además nos serviría para rendir nuestro pequeño homenaje a nuestros antepasados. Y para actualizarlos un poco en lugar de llamarles ‘nombres antiguos’, utilizaremos un vocabulario que sea más tendencia como llamarlos ‘nombres retro’ o ‘nombres vintage’.

Te dejamos los 10 nombres de abuelos para niños más originales y curiosos.

Curiosos y originales nombres de abuelos para niños 

Nombres de abuelos para niños

Aunque actualmente los nombres se eligen de acuerdo a modas (actores famosos, futbolistas), corrientes, regionales (nombres vascos), por su significado o por su belleza; no siempre ha sido así. Y ahora es un buen momento para reivindicar aquellos nombres que suman tradición e historia y sacarles de su letargo. A continuación una muestra de nuestra propuesta.

- Atilano: latinización de Atila. De posible origen turco, el nombre nos da la interpretación de ‘gobernante’ o ‘héroe’. Con este nombre encontramos al Rey de los Hunos, quien gobernó el mayor imperio europeo de su tiempo, llegando a asediar a la propia Roma y hacerla caer. Celebra su onomástica el 5 de octubre.

- Celedonio: De origen griego cuyo significado es ‘golondrina’. El portante quizá más antiguo con este nombre es san Celedonio, catalogado como santo por la Iglesia Católica, quien fue asesinado por defender el Cristianismo. Su santoral es el 3 de marzo.

- Emeterio: Proviene del latín, derivado a su vez del griego, y su significado es ‘media fiera’. Difundido gracias a san Emeterio, cristiano de las legiones romanas. Fue muy popular en la Edad Media. También ha dejado huella en la topografía española, ya que el topónimo Santander proviene de Sancti Emeterii. Su santo se celebra el 3 de marzo o el 31 de agosto.

- Fructuoso: Viene del latín y se traduce como ‘fructífero, fecundo, fértil’. Aparece ya registrado en documentos catalanes altomedievales y debe su difusión en la España medieval al culto a san Fructuoso, obispo de Tarragona, en España, en el siglo III. Su santo se celebra el 20 de enero o el 16 de abril.

- Gumersindo: De origen germano de tradición visigótica que significa ‘caminante, viajero u hombre fuerte’. Fue reafirmado como nombre masculino en la España medieval por el culto a san Gumersindo, mártir en la Córdoba del siglo IX. Su onomástica se festeja el 19 de enero.

- Higinio: Su origen es griego y significa ‘sano, vigoroso, con buena salud’. Es la misma raíz que la palabra ‘higiene’. Octavo Papa de la Iglesia Católica en el siglo II. Sufrió martirio hasta morir en una época de persecuciones a los cristianos y sus restos descansan junto a los de san Pedro. Su santo se celebra el 11 de enero.

- Leandro: Ya se tiene constancia de este nombre en la mitología de tradición griega y se traduce como ‘hombre león’. En las leyendas este personaje arriesga su vida por el amor de la sacerdotisa Hero. Pereció ahogado en el Helesponto tras perder el rumbo cuando intentaba verse con su amada. La fecha de su santo es el 13 de noviembre. 

- Melitón: Su origen es griego y significa ‘dulce como la miel’. Debe su difusión como nombre de bautismo a algunos santos, entre los cuales destaca uno de los mártires de Sebaste del año 230, durante la persecución de Licinio. Su onomástica se celebra el 10 de marzo.

- Prudencio: De origen latino tiene un sentido de ‘prever, de ser avisado, juicioso’. La forma inglesa, Prudence, ha sido muy utilizada entre los puritanos anglosajones porque alude a una de las cuatro virtudes cardinales cristianas. Su santo se celebra el 6 de abril.

- Tiburcio: Tiene origen en la lengua latina y significa ‘aquel que procede del río Tíber’. Solía darse mucho a principios del siglo XX aunque poco a poco ha ido perdiendo su uso. San Tiburcio fue un mártir cristiano del siglo III que acabó decapitado junto a su hermano. Su santoral se festeja el 14 de abril o el 11 de agosto.