Los 10 nombres de niño más populares en los años 90 en España

Los nombres para recién nacido más populares al final del siglo XX en España

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

Hasta la llegada del nuevo Milenio, los nombres más comunes parecen ser nombres recurrentes, nombres que muchos seguro que lleváis o que tiene alguno de vuestros familiares. No por ello dejan de ser bonitos y recuperables si quieres que tu bebé lleve un nombre reconocible en tu familia y entorno. En nuestro viaje al pasado hoy paramos en la década de los 90 para recordarte qué era entonces tendencia.

Toma nota de esta lista con los 10 nombres de niño más populares en los años 90 en España.

Los 10 nombres de niño más populares en los años 90 en España

Nombres de niños populares en los 90 en España

Según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Alejandro, David y Daniel fueron los nombres de niño más frecuentes. Aunque menos innovadores que los nombres de niñas, los de niño también cambiaron bastante durante estos años. Uno de los cambios más notable es que entre los 10 primeros ya no aparece ninguno de los nombres tan comunes en las décadas anteriores, como Antonio, Manuel, José o Francisco. En vez de estos, David y Daniel, junto a Alejandro y Javier, son algunos de los más usados en esos años.

1. David: de origen hebreo que significa “el amado y querido” o “el elegido de Dios”. En la Biblia, una de las primeras veces que se muestra es dando vida al Rey de Israel, siendo uno de los pocos reyes elegidos por los ciudadanos. Es conocido por vencer al gigante Goliat lazándole una piedra con su honda y considerado héroe para su pueblo. La celebración del santo se corresponde con el día 29 de diciembre.

2. Alejandro: de origen griego, viene de ‘alexios’ (“apartar”, “rechazar”) y de ‘andros’ (“hombre”). Significa “el que rechaza al hombre o al adversario” y por extensión “hombre defensor”, que acabó derivando en otros como “hombre protector” o “el gran salvador”. Se trata de un nombre histórico, de un personaje de la Antigua Grecia que creó un imperio y dominó media Europa (Alejandro Magno). Su santoral es muy variado, puesto que hay 30 personas llamadas Alejandro que fueron canonizadas.

3. Daniel: proviene del hebreo ‘Dan-El’ que significa “juez” o “justicia”, por tanto su traducción sería “Dios es mi juez” o “justicia de Dios”. Daniel, hijo de Jacob y Raquel, es uno de los profetas mayores, muy apreciado en su tiempo por su sabiduría, por su don para interpretar los sueños y por su actuación ejemplar a favor de las causas justas. Su historia es célebre porque fue dos veces condenado a morir devorado por los leones.

4. Javier: su origen no es muy habitual, y es que, proviene del idioma vasco (euskera) y significa más aceptado es “castillo”, aunque otros resaltan una pequeña variante, “casa nueva”. Su popularización se debe a San Francisco Javier, natural de Navarra. Su santo es el 3 de diciembre.

5. Sergio: no tiene origen determinado. La mayoría de historiadores piensan que proviene del latín, ‘Sergius’. Su origen puede tener relación con la Tribu Sergia, una de las 35 tribus romanas. Sergio significa “el protector”, “el hombre guardián”, lo que indica que lo más importante es proteger lo que es suyo y estar siempre cerca de los suyos. Su santoral se festeja el 8 de septiembre.

6. Adrián: de origen latino y variante de Adriano. Proviene de ‘Hadrianus’, palabra latina que define a la familia natural de Hadria, localidad cercana del mar Adriático. Literalmente significa “aquel que viene del mar” o “aquel que tiene el mar cerca” y también “el chico del cabello oscuro. Su santo es el 5 de marzo.

7. Carlos: es de procedencia germana y significa “hombre libre”, aunque algunos teóricos defienden su vinculación con el griego ‘gueraléos’ (“viejo”), defendiendo el significado de “hombre maduro”, “hombre experto o sabio”. Se trata de un nombre muy popular debido a su uso habitual en las tradiciones de las casas reales. Su onomástica es el 4 de noviembre.

8. Pablo: de origen latino (‘paulus’) que existe desde la Antigua Roma y fue un cognomen de una ‘gens’ (familia) romana ilustrísima llamada Gens Emilia. Deriva del adjetivo ‘paulus’, que significa “pequeño” u “hombre de humildad”. Su prevalecencia en el mundo cristiano es debido al hecho que se relaciona con el apóstol Pablo o Pablo de Tarso. Su onomástica es e 29 de junio.

9. Álvaro: de origen germánico, derivado de ‘alwar’, donde ‘all’ significa “todo” y ‘wers’, “prudencia; o de ‘warja’, que significa “defensa o protección”. Así, Álvaro será “aquel que es todo prudente” o “aquel que es el defensor de todos”. Su popularidad se extendió en la Edad Media. Su santo se celebra el 19 de febrero.

10. Iván: es la variante rusa y búlgara para designar a Juan. Su origen es hebreo, de la palabra ‘Yehohanan’, que significa “aquel que Yahvé (Dios) se ha compadecido o ha dado gracia”, “hombre con bendición divina” o “Dios es misericordioso”. Durante la Edad Media no pudo extenderse por prohibiciones del Imperio Romano, pero tras la revolución en Rusia, comenzó a extenderse en la sociedad. Su santo se conmemora el 11 de octubre o el 24 de junio.