Cómo iniciar a los niños en el deporte

Cuándo y cómo lograr que el niño se interese por practicar deporte

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Practicar deporte brinda muchos beneficios y es aconsejable hacerlo a cualquier edad. Por eso, es fundamental que los niños aprendan el hábito de practicarlo.

Gracias a este tipo de actividad el niño hace amigos, se mantiene en forma, adquiere responsabilidades, aprende normas, puede superar la timidez y desarrolla la inteligencia social y motriz. Pero, ¿cómo podemos iniciar a los niños en el deporte?

¿Cuándo está el niño preparado para hacer deporte?

Cómo incitar a los niños a hacer deporte

Hay que tener claro que a cada edad el cuerpo del niño tiene unas necesidades. El cuerpo del pequeño va cambiando a medida que se desarrolla y sus características físicas van cambiando. Es por ese motivo crucial que se diferencien las diferentes etapas por las que pasan los niños para determinar qué será necesario hacer en cuanto al deporte se refiere. Tener claro por ejemplo, cuál es el momento perfecto para iniciar al niño en el deporte.

No existe una edad concreta a la que los niños tengan que empezar a practicar un deporte. Dependerá de la capacidad de movimiento y coordinación que tenga el pequeño. Sin embargo, será aconsejable cuando los niños empiecen a caminar sin ayuda realicen actividades de juego que impliquen movimiento y puedan desarrollar sus capacidades motrices.

Los niños a medida que crecen se van desarrollando sus destrezas poco a poco. Así:

  • A los 3 años. Aproximadamente a esta edad el niño será capaz de saltar, tirar y recoger objetos, correr y montar en el triciclo.
  • De los 4 a los 6 años. Su desarrollo motor es más avanzado. Realiza destrezas como saltar con un solo pie, montar en bicicleta, y mover la pelota con los pies.
  • A partir de los 6 – 7 años. El niño estará físicamente preparado para hacer deporte.

Cómo conseguir que el niño se inicie en el deporte

El hábito de hacer deporte debe ir construyéndose día a día, siendo fundamental la participación de la familia. Por tanto, será importante que el entorno donde viven los pequeños no sea sedentario y se debe procurar motivarles para que no se queden parados. Para ello, unos consejos:

  • Ampliar el círculo. Además de la familia los pequeños también pueden jugar con otros niños. Esto le ayuda a socializar y le enseñará en un futuro a respetar a sus entrenadores, compañeros, contrincantes y árbitros. Además esta solidaridad le ayuda a integrar valores como la cooperación.
  • Respetar sus capacidades y gustos. Los padres deben dejar que sea el niño quien escoja la actividad deportiva que quiera realizar ofreciéndole diversas opciones.
  • Variedad de deportes. Cuando son pequeños está bien que haya variedad en los deportes que haga. Así no se reduce la experimentación de varios movimientos.
  • Compartir la experiencia con ellos. Es importante que los padres hagan actividades que impliquen ejercicio con sus hijos, o incluso escuchar lo que ellos tienen que contar de la actividad deportiva que realizan.
  • El deporte es pasarlo bien. No se debe convertir el deporte en una competición malsana donde lo primero sea ganar cueste lo que cueste. Hay que enseñar a que no siempre se puede ganar. Esto lleva implícito el valor de la deportividad.
  • Que el niño sepa que es bueno hacer deporte. Los niños han de saber que moverse y ser activo es bueno, les hace sentirse bien tanto física como emocionalmente. Son los padres quienes deben transmitir estos valores.
  • Estar a su lado. Habrá momentos en los que el niño se sienta inseguro haciendo el deporte porque no le salen las cosas. Los padres han de estar a su lado para superar esos momentos