Cómo proteger y fortalecer las articulaciones en los niños

Consejos para evitar las lesiones de huesos en los niños

Carla Estrada

Cuando los niños son pequeños y aún no tienen mucha coordinación a la hora de andar o correr, es muy típico que se produzcan caídas. Muchas de ellas se quedan en un simple rasguño o herida, pero en otras ocasiones la cosa va a más y, tras una exploración médica, se observa alguna rotura en las articulaciones. Lo mismo ocurre cuando los chavales empiezan a realizar deporte de manera más profesional y 'brusca': los brazos, las caderas, los tobillos y las piernas sufren. ¿Qué cuidados hay que tener en estos casos para proteger y fortalecer las articulaciones en los niños?

Qué son las articulaciones 

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Las articulaciones son estructuras que forman parte del sistema músculo-esquelético, junto con los huesos, tendones y músculos, y están constituidas por un tejido elástico llamado cartílago articular que permite proteger los extremos de los huesos de la fricción y son el punto de unión de dos o más huesos.

Las articulaciones permiten que nuestro cuerpo sea flexible y activo, el movimiento del sistema locomotor y sirven de amortiguación de las fuerzas que impactan nuestro cuerpo al caminar o al estar en movimiento.

13 medidas para evitar lesiones y proteger las articulaciones 

prevenir lesiones en las articulaciones

La prevención de lesiones articulares es muy importante para evitar patologías y complicaciones futuras y, sobretodo, a la hora de practicar ejercicios o algún deporte, algo muy beneficioso para la salud de los niños,  por lo que es importante tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

1. Es necesario mantener un buen peso, o sea, evitar y prevenir la obesidad, y para ello una alimentación adecuada y balanceada. Si hay un sobrepeso u obesidad, las articulaciones deben hacer un mayor trabajo y esfuerzo.

2. Se debe utilizar un buen calzado, adecuado para las actividades del niño, que amortigüe y absorba mejor los impactos y minimice las lesione. Eso sí, hay excepciones, ya que se recomienda que los bebés al menos hasta los 18 meses no usen calzado. Sus pies son el instrumento para conocer su entorno y esto les ayudará a un mejor desarrollo cognitivo y de su inteligencia.

3. Obtener, desarrollar y mantener una musculatura adecuada. La ingesta de proteínas en la dieta diaria es de alto valor para lograr este objetivo.

4. Evitar practicar ejercicios físicos de forma exagerada y que lesionen las articulaciones. Los ejercicios combinados protegen de mejor forma las articulaciones.

5. Mantenerse bien hidratado a cualquier hora y más si practicas algún deporte o ejercicio físico.

6. Realizar siempre el calentamiento previo a los ejercicios físicos, para acondicionar a los músculos, tendones y articulaciones al movimiento sin sufrir lesiones importantes.

7. Evitar el sedentarismo, que hará que los músculos se tornen débiles y no protejan las articulaciones como debe ser.

8. Realizar estiramientos antes de comenzar la práctica de algún ejercicio o deporte y al finalizar los mismos.

9. Realizar los ejercicios, sobretodo el trote, en terrenos blandos, preferiblemente engramados, ya que así disminuirá la fuerza de impacto a las articulaciones.

10. La práctica de ejercicios debe ser específico para cada edad, no todos los ejercicios son adecuados para todas las edades, lo que hace que el niño se agote y se produzca fatiga muscular y posterior daño a las articulaciones, por un excesivo trabajo de las mismas.

11. Los deportes más recomendados para niños son los que se practican en el agua, por ejemplo, natación, ya que el impacto a las articulaciones prácticamente es mínimo.

12. Antes de iniciar los ejercicios o al final de los mismos, es necesario hacer estiramientos de los músculos de cada parte del cuerpo, comenzando por la cabeza y terminando por los miembros inferiores, esto permitirá que los músculos, tendones y articulaciones trabajen de mejor forma.

13. Es necesario entre ejercicios realizar un descanso y al finalizar, terminar de forma gradual, poco a poco, para permitirle al cuerpo, volver a un estado de reposo y normalidad.