Shiatsu durante el embarazo

Terapia que ayuda a evitar molestias en el embarazo

Yoga, pilates, natación y caminar son los ejercicios físicos más recomendados para la mujer durante el embarazo. Sin embargo, el shiatsu, una terapia manual originaria de Japón, también está atrayendo a muchas mujeres, gracias a su poder de generar equilibrio en las emociones, y serenidad a la mente y al cuerpo de la mujer embarazada.

Qué es el shiatsu y qué beneficios tiene durante el embarazo 

Masaje a embarazada

El Shiatsu, durante el embarazo, armoniza no solo el cuerpo de la madre sino también el de su bebé, y en el momento del parto, contribuye para aliviar el gran dolor que siente la mujer, principalmente en la espalda. Su potencial terapéutico fue redescubierto en Japón, a principios del siglo XIX.

Esta terapia, que no presenta efectos secundarios, busca restablecer el equilibrio energético que pierde nuestro organismo, frente a los cambios, al estrés, enfermedades, emociones descontroladas, etc. La palabra Shiatsu, así como su base, está formada por Shi (dedo) y atsu (presión), lo que quiere decir que es un método de masaje aplicado por la presión de los dedos en ciertos puntos del cuerpo y en el alargamiento suave de las articulaciones. Es un tratamiento integral y holístico que puede ser empleado en cualquier persona, hombre o mujer. 

A través del Shiatsu no solo se trabaja sobre el cuerpo físico, sino también sobre el cuerpo energético y emocional. Si alguna mujer embarazada se interesa por esta terapia, es necesario saber que ciertos puntos de su cuerpo deben ser evitados durante el embarazo, por esta terapia. Por esta razón, para lograr que el Shiatsu beneficie su cuerpo adecuadamente, es conveniente y recomendable que lo haga con un terapeuta especializado en este método.

Recibir Shiatsu con regularidad durante el embarazo aporta todos estos beneficios:

- Devolver la vitalidad al cuerpo de la embarazda y liberar los movimientos

- Disminuir los dolores de espalda, ciática

- Mejorar la digestión y evitar la acidez, así como los mareos

- Evitar el estreñimiento

- Ayudar a regular su sistema hormonal

- Mejorar la fluidez de la circulación sanguínea y del liquido linfático

- Ayudar a reducir el hinchazón de las piernas y disminuir la tensión muscular

- Reducir el estrés de la embarazada

- Favorecer al sueño, disminuyendo el insomnio

- Aliviar el dolor y genera un efecto tranquilizador a la hora del parto

Cuando la mujer embarazada alcanza el equilibrio de su cuerpo, conseguirá emitir a su bebé la serenidad que él tanto necesita para crecer sano en su vientre, y venir al mundo de una forma más tranquila.

Estefanía Esteban. Redactora de GuiaInfantil.com