Los dolores de espalda durante el embarazo

Qué causa los dolores de espalda durante el embarazo

Tan importante como prevenir los dolores de espalda durante el embarazo es conocer qué es lo que puede causarlos. Los grandes cambios que se producen en el cuerpo de la mujer embarazada son los principales causantes de los dolores de espalda, aunque no son los únicos.

7 factores pueden causar los dolores de espalda

Los dolores de espalda durante la gestación

Es muy frecuente que durante la gestación e incluso después del parto aparezca dolor lumbar o ciática, y en muy pocos casos que ocurra una alteración en la columna vertebral. Durante el embarazo, los dolores de espalda que más sienten las mujeres son:

- Dolor ciático
- Dolor de cintura, cuando está sentada o de pie, o cuando está acostada
- Dolor en la parte posterior de la pelvis y en la parte profunda de los glúteos

Además de los cambios naturales que ocurren en el cuerpo de la mujer embarazada, como el peso y el aumento de los pechos y de la barriga, las hormonas, etc., existen algunos factores de riesgo que pueden provocar dolor de espalda durante el embarazo y el parto:

1. La falta de firmeza en la musculatura abdominal. Cuando se tiene equilibrada la tensión muscular abdominal y de la espalda, se consigue que la musculatura aguante mejor el peso de la barriga y de los pechos. También evita que la mujer embarazada se arquee más hacia atrás, favoreciendo el equilibrio de su peso entre la musculatura abdominal y de la espalda. Este equilibrio evita dolores y molestias en la espalda, que muchas veces pueden acabar afectando a las piernas. En este caso, lo mejor es prevenir que curar.

2. La falta de fuerza y firmeza en los glúteos Los glúteos también ejercen una influencia importante en la estabilización de la pelvis y en el apoyo a la zona lumbar de la mujer embarazada. Si la mujer tiene buena forma física y posee unos glúteos son fuertes, su aumento de peso no afectará a su espalda.

3. El sedentarismo. Empezar un embarazo con una buena forma física es fundamental para la salud de la mujer. El ejercicio físico mejora la flexibilidad, la coordinación y ayuda a la mujer a mantener el equilibrio pese al tamaño de su barriga. El sedentarismo, al revés, provoca una pérdida de fuerza y masa muscular, y por lo tanto, aumenta la probabilidad de que la mujer se lesione y tenga problemas de espalda.

4. Una mala postura. Los hábitos posturales son muy importantes para evitar las molestias en la espalda. La mujer que se queda mucho tiempo sentada sin levantarse entre horas, puede desarrollar problemas de espalda. La postura debe ser vigilada incluso durante las horas de sueño y de descanso. La mejor postura es la de lado.

5. Demasiada actividad física. Cuánto más avanza el embarazo, más grande es la barriga y menos esfuerzos físicos como agachar, correr, saltar, se debe hacer la mujer embarazada, para evitar molestias en la espalda. El mejor ejercicio para los últimos meses del embarazo, es caminar. Eso ayudará a su circulación, y la mantendrá más tranquila.

6. La obesidad y el aumento de peso. Todo el peso que una mujer coja durante el embarazo se localizará en la parte anterior de su cuerpo, es decir, en la barriga. Si en condiciones normales, el peso de la barriga puede afectar a la espalda, con sobrepeso la presión es aún mayor. Lo ideal es que la mujer siga una dieta adecuada para el embarazo para evitar el sobrepeso o la obesidad.

7. El trabajo de parto. El momento del parto supone un esfuerzo muscular importante para la mujer. La pelvis se dilata para permitir la salida del bebé y es muy normal que los huesos que forman el pubis, se separen. Esa circunstancia puede afectar a la columna vertebral, y provocar dolores musculares en la zona lumbar y en los glúteos. El esfuerzo empleado en el parto también puede desencadenar una fisura o hernia discal, lo que puede dar lugar a un dolor de espalda o ciática.