4 juegos para practicar la asertividad con los niños

Cómo podemos enseñar asertividad a nuestro hijo mediante el juego

Nuria G. Alonso de la TorrePsicóloga infantojuvenil

La asertividad es una habilidad muy importante para relacionarse con los demás. Implica no sólo lo que decimos sino cómo nos dirigimos a las personas de nuestro alrededor (mirada, tono de voz…).

A pesar de que durante la vida, las personas vamos desarrollando diferentes estilos para solucionar conflictos: agresivo, pasivo… La asertividad es el único que no nos hace perder oportunidades, permite expresarnos, resuelve de forma eficaz los conflictos y consigue que nos relacionemos mejor con los demás. De ahí la importancia de enseñar a los niños desde pequeños a ser asertivos.

Juegos para conseguir que el niño sea asertivo

Familia reunida

Si quieres conseguir fomentar en casa que tu hijo sea asertivo, debes empezar por toda la familia. El mejor entrenamiento comienza jugando en casa toda la familia y es por eso que te ofrecemos juegos que puedas poner en práctica en casa de forma fácil y que permitirán desarrollar la asertividad:

1. El buzón de sentimientos: Este juego ayuda al niño a expresar sus sentimientos de forma adecuada. ¿Por qué no poner un buzón de sentimientos en casa dónde expresemos cómo nos ha hecho sentir una situación? En el fin de semana podemos leer todos los mensajes, y así nuestro hijo podrá entender cómo les hizo sentir esa situación en concreto. Por ejemplo: 'Yo me sentí mal cuando mi hermano no me dejo jugar con sus amigos'. En caso de que no pueda escribirlo, puede dibujarlo. El objetivo es que todos empecemos diciendo: Yo me sentí…. Cuando…. 

2. Cinco minutos buenos o malos: Otra forma de poder expresar nuestros sentimientos es hacer el juego de los 5 minutos buenos y malos. Es tan sencillo cómo reunir a la familia un ratito cada día para que todos podamos hablar de cómo nos ha ido el día: Una cosa que nos ha gustado y otra que no nos ha gustado nada en absoluto. El único requisito será que nos miremos a los ojos.

3. El cuento encadenado: Este juego ayuda a la resolución pacífica de conflictos. No hay nada mejor para aprender que un cuento, así que además de fomentar la creatividad y la lectura, podrás mejorar su asertividad jugando al cuento encadenado. Para jugar,  escribe tus propios cuentos donde entre todos penséis en formas de resolver conflictos, el único requisito será que el protagonista enfrente los problemas de forma no violenta.  Para conseguir que fluya mejor la imaginación prueba con iniciar tú el cuento: 'Aquella fría mañana de invierno, Marco no quería ir al cole. Tenía mucho miedo de Germán porque…' Será un cuento encadenado dónde todos darán forma a esos personajes y sus problemas. 

4. El debate: Plantea una cuestión en la que todos tengamos que ponernos de acuerdo. Las reglas serán escuchar todos los puntos de vista, respetar el turno de los demás y hablar sin herir al resto.  El juego puede ser proponiéndoles cosas. Por ejemplo: '¿Qué 3 cosas salvarían si la casa ardiera?' '¿Qué Superpoder escogerías?' Una vez planteada la pregunta, dales una lista con diferentes cosa que deban elegir. En el caso de la casa podrías poner su juguete favorito, Tablet, fotos, televisión…. Haz una lista de 10 cosas, que escojan 3 cada uno y luego todos deberéis llegar a un acuerdo como familia. Si quieres añadir dificultad, prueba con dar a cada uno un estilo (asertivo, pasivo y agresivo) y durante todo el debate tengan que actuar según el estilo que les haya tocado. O si quieres ser aún más practica, prueba a hacerlo con cosas que debamos elegir todos: dónde nos vamos de viaje, escoger el menú de la semana….