El uso del uniforme en los colegios: ¿estás de acuerdo?

Cada vez son más los centros escolares que fijan como norma el uso del uniforme escolar. A mí, particularmente, cuando mi hija cambió a un colegio partidario del uniforme, no lo vi como un sacrificio o un atentado a su libertad. Al contrario, nos hemos sentido ¡tan aliviadas!

Se acabaron las controversias por la mañana por aquello de '¿qué ropa me pongo?' o '¿donde están aquellos pantalones que tanto me gustan?', etc., etc.

Ventajas y desventajas del uniforme escolar

niños con uniforme

A mí hija le vino genial estar en un colegio con uniforme. Los amiguitos que empezaba a hacer en el colegio no venían a ella porque llevaba una ropa de moda, de marca o "guay" y "cool". En su colegio anterior, ella me contaba que había niñas que siempre estaban haciendo comparaciones de sus ropas con las de las demás y eso le parecía fatal. Cuando me acuerdo de eso, entiendo ahora el debate que se reabrió en Catalunya, España, sobre el uso del uniforme en los colegios. Parece ser que en algunos colegios existe una obsesión por los modismos y comparaciones en función de la ropa que llevan los niños.

El uniforme, sin duda alguna, es una forma muy práctica y mucho más igualitaria de vestir a los niños. También es más económica, y una forma muy cómoda para evitar las discriminaciones y las burlas dentro del colegio por quien va mejor o peor vestido. El niño que no tiene condiciones de usar una ropa de más calidad o no se sentirá diferente ni inferior a los demás.

El uniforme, como el propio nombre dice, unifica modelos y estilos, y puede incluso favorecer las autoestimas y ayudar a que todos se sientan iguales. Cada niño es valorado por su empeño, por su aporte como persona, y no por lo que lleva encima de su cuerpo. Fuera del colegio, el niño ya tendrá sus predilecciones en cuanto a lo que viste.

Yo siempre he usado uniforme de pequeña y jamás he tenido traumas ni problemas de autonomía, y tampoco en ningún momento sentí que el uniforme era un castigo que me imponía el colegio junto con mis padres. Claro que muchos niños rechazarán el tener que poner el uniforme, pero eso es una actitud muy común en los escolares.

En algún momento se quejarán no solo del uniforme, como también de que hay muchos deberes, de que la comida del comedor es mala o de que en su colegio no les deja llevar juguetes, etc. Lo cierto es que lo que era exclusividad apenas en los centros privados, cada día despierta más el interés de los colegios y de los padres de alumnos. Por algo será, ¿no?

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com