Contra la depresión en el embarazo, piensa en tu bebé

Cuando el embarazo irrumpe súbitamente en la vida de una pareja que cree que no es el momento, que las circunstancias laborales no son las más adecuadas, que la situación económica es adversa, que la relación de pareja no atraviesa por el mejor momento o que el cúmulo de circunstancias no es el deseado por ambos para tener un bebé, la depresión puede hacer estragos en la mujer embarazada.

La noticia del embarazo puede caer como un jarrón de agua fría y se necesita mucha entereza y fuerza interior para afrontar airosamente la situación y salir adelante. Y es que me resultan estremecedores los comentarios de muchas futuras mamás que estáis afrontando el embarazo contracorriente, asumiendo situaciones que sensibilizan el corazón. Sin embargo, a la vez y en todos ellos, he sentido que la necesidad de encontrar una puerta abierta a la esperanza y la búsqueda de una salida a esta situación para traer al mundo al bebé en el mejor de los entornos posibles, es el denominador común.

Luz solar contra la depresión prenatal

Depresión en el embarazo

Cuando hay problemas de drogas en la pareja, cuando uno de los dos miembros se siente infravalorado, cuando la tristeza puede con los dos o cuando se rompe la relación a mitad de la gestación, los motivos para estar deprimido no son ficción, forman parte de una dramática realidad que conviene solucionar cuanto antes por el bien del bebé en camino y por el correcto desarrollo de sus estructuras vitales.

Según un estudio británico, las mujeres que están deprimidas durante el embarazo tienden a tener bebés con un ritmo de desarrollo más lento de lo habitual. La investigación llevada a cabo en el Reino Unido con 11.000 mujeres, que tuvieron depresión durante el embarazo, reveló que existe una relación entre el nivel de depresión de la mujer durante el embarazo y el deficiente de desarrollo de sus bebés. La conclusión puso de manifiesto que las mujeres con depresión persistente durante el embarazo eran un 50 por ciento más propensas a tener hijos con determinados problemas, y a dar a luz a un bebé prematuro o con bajo peso al nacer.

Acudir al psicólogo en busca de ayuda es la mejor opción dentro de las primeras medidas a tomar antes de continuar en esta situación por más tiempo. Y es que prolongar la depresión en el embarazo puede ser nocivo no sólo para el desarrollo del bebé, sino también para la futura mamá porque la depresión no tratada durante el embarazo puede prolongarse y hacerse también evidente durante el posparto. Así, la mujer puede presentar problemas para atenderse a sí misma y a su bebé, tener dificultades para dormir o dormir demasiado, padecer sentimientos de culpabilidad, dificultad para concentrarse, pérdida de energía, cansancio, cambios en el apetito o falta de interés.

Salir con amigos, sobre todo, si la relación con la pareja no va bien, acudir a encuentros con otras embarazadas, hacer ejercicio suave como Pilates o yoga prenatal, caminar y recibir un baño de luz solar a primera hora de mañana son algunas de las estrategias que puedes poner en marcha para mejorar tu estado de ánimo. Un reciente estudio elaborado en Suiza ha revelado que la fototerapia mejora los síntomas depresivos en las embarazadas. Y, sobre todo, piensa en tu bebé. Es el mejor regalo que la vida te puede ofrecer. Cuídate para disfrutarle como te mereces.

Marisol Nuevo.