La mejor incubadora para el bebé prematuro es el calor de su madre

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

No hay nada que un abrazo no cure. Eso decía siempre mi madre cuando discutíamos mis hermanos y yo, o cuando nos hacíamos daño por alguna caída, o nos entristecíamos por una mala nota. Y es verdad, el abrazo lo cura todo. Alienta y conforta incluso a un bebé que, por alguna razón, haya salido antes de lo esperado de la tripa de su madre. Me refiero a los bebés prematuros. El calor de los brazos de una madre cada día gana una especial importancia en los casos de prematuridad.

El abrazo de una madre lo cura todo

Madre con bebé prematuro

El abrazo y el calor de una madre son considerados más valiosos que el equipo más sofisticado y moderno que pueda tener un hospital. De hecho, muchos hospitales están poniendo todo su empeño en sustituir, al máximo permitido, las incubadoras y toda su tecnología y maquinaría, por el contacto del bebé con la madre. Piensan que el regazo de la madre trae muchos más beneficios al bebé prematuro. Eso me hace recordar que hace unos 8 ó 9 años, en una visita a una amiga que acababa de dar a luz a su bebé en el séptimo mes de gestación, que aparte de toda la preocupación que ella tenía acerca del desarrollo de su bebé, ella sufría por no poder abrazarlo, recogerlo en sus brazos y darle todo su calor.

Si ella lo hubiera tenido ahora, no pasaría por este mal trago. Hoy, los hospitales están eliminando cada vez más las restricciones de tiempo de las visitas de los padres al bebé. Hay algunos incluso que han desarrollado una faja especial que facilita la sujeción del bebé y hace más cómodo aplicar el método denominado madre canguro. El contacto piel a piel entre el bebé y sus padres es una práctica que cada día gana más terreno y adeptos, debido a que se ha observado que tras estos métodos más humanistas, disminuyeron los casos de infecciones y mortalidad, los bebés presentan mejor desarrollo físico, intelectual y afectivo, evitan el estrés provocados por los constantes ruidos de las incubadoras, y que además está avalado por la Organización Mundial de la Salud- OMS.

Aparte del contacto piel a piel con sus padres, el bebé no solo sentirá su calor, su olor, su voz, sino que escuchará el latido de sus corazones.