El instrumento musical preferido de tu hijo

La música es un placer para los sentidos y un gran estímulo para los niños. Mi marido siempre dice que la música es pura matemática también. La música relaja, tranquiliza, aumenta la capacidad, la concentración, de los niños,  y les invita al esfuerzo y a la constancia.

Mi hija lleva unos cuantos años en una escuela de música y ha elegido el piano como instrumento. Aunque ella tenga que dedicarse horas al día a esta actividad, somos conscientes de el hecho de que ella haya elegido el piano es porque se identifica con ello y le gusta.

Los niños y el instrumento musical

NIña toca el violín

Cada vez que mi hija se siente agobiada por los deberes o por algún exámen en el colegio, siempre recurre a su piano para relajarse. Ella dice que al tocarlo, recupera la concentración y la calma.

Algunos padres se sienten tentados a ofrecer a los hijos algún instrumento que ya esté disponible en casa, bien porque lo heredaron de algún familia o porque lo toque ya algún hermano, por afición de los padres o por no poder permitirse un gasto para la compra de un instrumento que no saben con certeza si le gustará al niño. Por eso lo ideal es que sea el propio niño el que elija el instrumento. No todos los niños saben, de primera, qué instrumento elegir. Por esta razón es importante ofrecerles una visión general de los instrumentos: percusión, viento, cuerda, haciendo hincapié en el sonido y en el empaste con otros instrumentos.

Es necesario hacer una valoración de los pros y los contras de cada instrumento. El piano, por ejemplo, es un instrumento muy sutil y claro, aún tocado por niños pequeños puede deleitarnos desde un principio, sin embargo el violín, especialmente, en solitario, es menos grato a los oídos en su fase inicial. Se tarda mucho más en tocar una música con ello que con el piano. Por otro lado, el violín es un instrumento mucho más adecuado para participar en orquesta de cámara, cosa que para el piano, no es así tan sencillo. Como el piano, otros instrumentos como el violonchelo, tuba, etc., tienen un tamaño demasiado grande para un niño con lo cual es preferible comenzar con otros instrumentos de viento o arco más a escala de los niños como trompeta o viola. Los instrumentos de viento son variadísimos, algunos son de gran envergadura, pero existen muchos que son más manejables a la hora de trasladarlos y practicarlos en cualquier lado, así mismo también pueden participar más fácilmente en orquesta.

Una buena idea para ayudar a los niños a elegir un instrumento, es llevarles a conciertos musicales y ofrecerles vídeos y películas de variadas interpretaciones, tanto en solitario como en grupo. Seguramente ellos acabarán inclinándose más por unos qué por otros. En Youtube, además, hay una serie de vídeos de personas que ofrecen tutoriales de cómo tocar una canción con piano, con flauta, con violín... Lo importante es que jamás falte la música.

Mirna Santos. Redactora de GuiaInfantil.com