Comidas y cenas para los niños

Cuadrar el menú de los niños es una tarea que requiere de mucha iniciativa, imaginación y mano para la cocina. Y no sólo eso, también hay que tener unos conocimientos nutricionales que nos ayuden a complementar en casa lo que los niños comen en el colegio. Al volver al horario escolar, es cierto que en casa nos ahorramos tener que preparar un gran volumen de comida porque los niños sólo se sientan a la mesa una vez, pero lo que les ponemos en el plato debe estar muy pensado.

¿Qué hago hoy de cena para los niños?

Comidas y cenas de los niños

Y es que encontrar el equilibrio nutricional para que nuestros hijos crezcan sanos, fuertes y con un desarrollo correcto es una tarea que comienza en el supermercado. Cada fin de semana nos toca elegir previamente los productos que vamos a consumir durante la semana para que el equilibrio entre proteínas, hidratos de carbono y grasas sea el más adecuado. Después, toca llevarlo a casa, colocarlo, clasificarlo en paquetes o tarteras para congelar lo que corresponda y después, y muy importante, mirar con detenimiento el menú del colegio para ir sacando y cocinando lo más adecuado para complementar la alimentación diaria de los niños.

De modo que con tanto lío, hay días que no se qué hacer de comer. Entre lo que comimos ayer o anteayer, lo que ya les han dado en el colegio, lo que no les gusta, lo que les gusta, pero comen muy a menudo, y lo que deberían de comer, pero me supone un esfuerzo para conseguirlo y lo que me lleva más o menos tiempo cocinar, no hay quien se aclare. 

Por eso, considero que poner algo distinto que llevarse a la boca todos los días, y que a su vez sea nutrititivo y forme parte de una dieta equilibrada, tiene mucho mérito. A parte de requirir mucho trabajo, necesita de una mente organizada que sepa qué es lo mejor para cada uno en cada momento. Y es que en muchas familias, cada miembro tiene unas exigencias nutricionales muy distintas. Mientras los mayores estamos pensando en reducir el consumo de grasas y azúcares simples, sobre todo, en la cena que es cuando más engordan, los niños necesitan obtener la gran energía que despliegan de los hidratos de carbono y de las grasas, que hay que introducir en su dieta con mucho equilibrio para evitar problemas de obesidad, siempre teniendo en cuenta la cantidad de ejercicio que hagan.

No obstante, lo más importante es que la dieta de los niños incluya productos variados procedentes de todos los grupos de alimentos. Los nutrientes que tienen mayor posibilidad de causar deficiencias en la dieta de un niño son: el calcio, el hierro, la vitamina C, la vitamina A, el ácido fólico y la vitamina B6. Por este motivo es importante que los niños tomen suficiente leche o derivados lácteos como yogures y quesos, que son ricos en calcio, un mineral fundamental para el desarrollo y crecimiento de los huesos. Otros alimentos frescos como el brócoli y todas las verduras cocidas y las frutas son una buena fuente de vitaminas para los niños. Los requerimientos de hierro varían de acuerdo con la edad, la tasa de crecimiento, las reservas de este elemento, el aumento del volumen sanguíneo y la tasa de absorción de las fuentes alimenticias. Una deficiencia puede causar anemia. Recuerda que el hierro que mejor se absorbe es el origen animal (carne de res, pescado, carne de aves), aunque también está presente en los cereales fortificados, las espinacas y las legumbres.

Marisol Nuevo.