Aprender a abrazar. El poder del abrazo de un bebé

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

¡Cuánto bien nos puede hacer un abrazo! Los abrazos nos levantan el ánimo, nos hacen sonreír, sentirnos mejor, queridos, comprendidos, apoyados... Y, si además, es nuestro bebé quien nos abraza por primera vez, la sensación es de plena felicidad

'Un abrazo, un abrazo', dicen mis hijos cada vez que salgo de casa para ir a trabajar. Se enganchan a mi cuello o mi cintura con sus pequeñas manitas y les cuesta soltarse. Me encantan los abrazos, así que mientras el reloj sigue avanzando y se me va haciendo tarde, vuelvo un par de veces a por más y así 'cargarme las pilas' con esas dosis de energía positiva.

Abrazar es un acto tan sencillo y que reporta tantas cosas buenas que no deberíamos pasar ni un sólo día sin dar o recibir un abrazo. Sólo hay que probarlo para ver la alegría y bienestar que nos produce. 

Cuando el bebé abraza por primera vez

Beneficios de los abrazos entre padres e hijos

Normalmente somos los padres quienes besamos, achuchamos o abrazamos a nuestros hijos, sin embargo, un buen día el bebé nos devuelve ese beso o ese abrazo y nos sentimos tan bien dentro de sus pequeños bracitos que nos quedaríamos ahí dentro por un buen rato. El bebé aprende a abrazar porque nosotros realizamos esa simple acción, pero ¿sabes que el abrazo reporta numerosos beneficios? 

- Abrazar activa las endorfinas que ayudan a aumentar la sensación de alegría y ahuyentan las de dolor, ansiedad o tristeza. 

- Los abrazos generan una sensación de seguridad en los niños y les hace ser personas más seguras y con más confianza en sí mismas.

- Abrazar fortalece el vínculo entre el bebé y los padres y potencia la sensación de unión y comprensión. 

- El abrazo aporta calma y tranquilidad a los niños.

- Los abrazos fortalecen la autoestima del niño.

Tan bueno es dar un abrazo como recibirlo, y es que, los abrazos resultan medicinales cuando son nuestros hijos quienes nos los dan. 

Vídeo del bebé que abraza por primera vez a su mamá