La Paz enseña a los niños a vivir como hermanos

La Paz es el noble arte de vivir como hermanos, una cualidad que no se nace con ella, sino que hay que enseñársela a los niños desde pequeños. En el Día Internacional de la Paz, deberíamos reflexionar sobre si estamos haciendo todo lo posible por enseñar a nuestros hijos este noble arte tanto en casa como en las escuelas.

El cerebro de los niños posee una infinita capacidad de asimilar las experiencias sociales acumuladas por la humanidad durante cientos de generaciones. Así, de esta manera, los niños aprenden a hablar casi sin darse cuenta. ¿Por qué no aprovechar esta plasticidad del cerebro humano para inculcar valores como el de la paz? Es misión de los padres, educadores y profesores, que cuidan y atiende a los niños, enseñarles cómo desarrollar el noble arte de vivir como hermanos.

Los niños pueden construir la paz en el mundo

Niños se dan la mano

Suerte que algunas organizaciones como Unicef nos echan una mano. Y es que enseñar a construir la paz desde la más tierna infancia es uno de los objetivos de Unicef, que desde su página web, enseña a los niños cómo ser un constructor de paz mediante un decálogo, que expresa con frases los objetivos de paz que debemos construir desde la infancia. Algunos de los mensajes con los que Unicef pretende enseñar el valor de la paz en el mundo son:

- doy un buen trato a los otros
- soy solidario con los demás
- vivimos juntos aceptando que somos diferentes, defiendo la vida
- comparto con los que están situaciones difíciles
- no hago daño a los otros
- escucho, comprendo y respeto que existen opiniones diferentes
- perdono y no guardo rencor
- cuido de las plantas y animales

Aprender a vivir juntos en paz y armonía, sólo será posible configurando un plan de acción bien estructurado que llene la mente de los niños de normas, valores, conceptos y comportamientos hacia la asunción de la paz y el rechazo a la violencia como componentes esenciales de su personalidad. Y esto hemos de hacerlo en el momento que el niño forma su personalidad, no después.

Fomentar la asimilación de valores de paz, prosperidad, perseverancia, aprecio a la diversidad, honestidad, honradez, trabajo y respeto ayudará a los niños a crear un mundo mejor. Educar a un niño en estos valores significa que el mundo contará en un futuro con un adulto que ponga en práctica lo aprendido y lo plasme en su trabajo. La clave para llegar a ser un país que proclame la paz a unísono reside en la educación de los niños.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com