Contra el fracaso escolar de los niños, más esfuerzo de los padres

Los métodos de enseñanza orientales para los niños están dando muy buenos resultados académicos y se están imponiendo en occidente como métodos de aprendizaje para evitar el fracaso escolar. De hecho, en el campo de la enseñanza están en auge algunos modelos orientales como el coreano, gracias a sus buenos resultados en las evaluaciones internacionales. Son modelos que se basan en la repetición hasta la perfección, en el trabajo diario y en el entrenamiento mental.

El papel de los padres frente al fracaso escolar de los niños

Padre hace deberes con hijo

Así, por ejemplo, en el programa PISA (destinado a evaluar las capacidades y rendimientos de los estudiantes de enseñanza media), creado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Corea del Sur y Finlandia quedaron los primeros de la lista entre 70 países. Les siguieron Hong Kong (China), Singapur, Canadá, Nueva Zelanda y Japón. Particularmente interesante fue el hecho de que los alumnos de la provincia china de Shanghai alcanzaron mejores resultados que todos los países, superándolos incluso en matemáticas y en ciencias. Más del 25 por ciento de los adolescentes de Shanghai demostraron avanzados métodos de pensamiento matemático para resolver problemas complejos, comparados con un promedio de apenas 3 por ciento para los países de la OCDE. 

En la educación española, por el contrario, desde hace muchos años planea esa idea de que se ha perdido la cultura del esfuerzo. Evidentemente, no estamos primando en la educación la cultura del esfuerzo, ya que es posible suspender tres asignaturas y pasar de curso. Y es que quizás esta sea la razón por la que España es uno de los líderes europeos en porcentaje de alumnos repetidores: más del 40 por ciento de los alumnos de 15 años españoles han repetido algún curso.

Los padres tienen el 50 por ciento de la responsabilidad, según los resultados de los estudios estadísticos, pues en los hogares donde los padres dedican tiempo a trabajar con sus hijos en sus tareas existen mejores resultados educativos que en aquellos hogares con padres indolentes. En China, el fracaso escolar, que se traduce en las malas notas de los alumnos, se considera una vergüenza para el país. De modo que para evitar la deshonra, los padres, sobre todo, las madres chinas invierten 10 veces más de tiempo ayudando a sus hijos con sus deberes que las madres occidentales y latinoamericanas.

Por tanto, si queremos evitar el fracaso escolar de nuestros hijos, padres y madres de Occidente y de los países de Latinoamérica deberíamos fijarnos en el modelo oriental y tomar como ejemplo la idea central de que una participación mucho más activa de los padres en la educación de sus hijos, acompañándolos en los deberes y siendo más exigentes y menos condescencientes cuando suspenden, representa una enorme ayuda para el futuro de nuestros hijos. 

La educación es el trabajo de los niños y de los adolescentes. Y los padres tenemos el deber de recordárselo todos los días. Si los padres permanecemos indiferentes ante el fracaso escolar de nuestros hijos, no hay sistema educativo, por bueno que sea, que pueda mejorar la situación.

Marisol Nuevo. Guiaifantil.com