Los 5 mandamientos de Harvard para ser un padre modelo

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

La sociedad cambia. También los niños y por supuesto, la educación. Antes nuestros padres nos daban más libertad para que afrontáramos riesgos. Nos dejaban tiempo para aburrirnos. Y tenían claros los límites. Y, ¡ay! de quién osara a desafiar los límites... 

Hoy los niños viven sobreprotegidos. Los padres les ahorran 'sufrimientos' y riesgos. Les apuntan a mil actividades para que estén entretenidos y aplican menos normas y castigos para que los hijos no se traumaticen... Es evidente que los niños no son los mismos. Y los psicólogos advierten: si perdemos de vista estas 5 normas básicas, nuestro hijo tendrá de mayor serios problemas.

Las 5 normas básicas de la crianza según Harvard

5 mandamientos para ser un buen padre

Psicólogos de la prestigiosa universidad de Harvard abogan por volver al pasado en determinados aspectos. Frente a la nueva era digital, rescatan una serie de premisas básicas que ningún padre debería olvidar: 

1. Pasar más tiempo con los hijos. Los padres de hoy en día están muy estresados. La mayoría son padres 'multitarea'. Por eso, lo más fácil es llegar a casa y dejar que los hijos se entretengan con los videojuegos. Es la única forma de conseguir algo de descanso... Gran error. El tiempo que no dedicas a tu hijo jamás se recupera. Los niños que viven con la sensación del 'padre ausente' terminan por tener carencias afectivas y emocionales muy perjudiciales.

2. Hablar más con los hijos. Hablar, conversar... preguntar cada día. No sólo el típico '¿qué tal en la escuela?'. Seguramente esta pregunta termine con un 'bien' y fin de la conversación. Interésate por conocer a sus amigos, pregunta por ellos. '¿Ha pasado algo divertido hoy en clase?', 'Venga, cuéntame a qué jugáis en el recreo...'. Intenta conocer más a tu hijo. Recuerda que en el colegio se comporta de forma diferente. Realmente no le conocerás bien hasta que descubras todas sus facetas.

3. Enseñarles a resolver problemas sin dar el resultado. Y quien dice problemas dice conflictos. No se trata de dar a los niños el resultado final de la suma. Se trata de darle pistas para que él sólo llegue hasta el resultado de la suma. Lo mismo ocurre con los conflictos. '¿Qué es lo que pasa exactamente?' '¿Cómo lo solucionarías?'. '¿Qué piensas que pasaría si tomas esa decisión?'... Deja que sea él quien tome las decisiones. Uno jamás podrá aprender si toman las decisiones por él.

4. Da las gracias a los hijos y reconocer sus logros todos los días. No hay mejor medicina para la autoestima que la gratitud y el reconocimiento de los padres. Recuerda cada día lo que hizo bien. Eso le ayudará a confiar más en sí mismo y hará a su vez que aprenda el valor de la gratitud y la compasión.

5. Deja que tomen conciencia de los problemas del mundo. Muchas veces intentamos 'ahorrarles' el mal trago de ver lo que sucede en el mundo: las guerras, el hambre... Debemos dejar que los niños también sean conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor. Esto hará que ejerciten la empatía y la compasión, y que se sienta por primera vez necesario. Tal vez si es consciente de que el mundo tiene muchos 'problemas' que arreglar, se dará cuenta de que él puede ser importante para cambiarlo todo.