Pinocho. Cuentos para niños

El cuento clásico de Pinocho para leerlo con tu hijo

Detrás de todo cuento o historia infantil, siempre existe un mensaje, una reflexión y un consejo para los niños. El cuento infantil de Pinocho, un muñeco de madera que soñaba en ser un niño de verdad, nos enseña valores como el respeto, es esfuerzo, la responsabilidad y la amistad. Pinocho aprenderá a obedecer, a hacerse responsable, a no fiarse de los extraños, y a dar valor a la escuela. Y sobretodo, nos enseña el valor de la verdad. Las mentiras tienen piernas muy, pero que muy cortas.

Pinocho: un cuento para enseñar a los niños a no mentir

El cuento de Pinocho para los niños

En una vieja carpintería, Geppetto, un señor amable y simpático, terminaba un día más de trabajo dando los últimos retoques de pintura a un muñeco de madera que había construido.

Al mirarlo, pensó: ¡qué bonito me ha quedado! Y como el muñeco había sido hecho de madera de pino, Geppetto decidió llamarlo Pinocho. Aquella noche, Geppeto se fue a dormir deseando que su muñeco fuese un niño de verdad.

Siempre había deseado tener un hijo. Y al encontrarse profundamente dormido, llegó un hada buena y viendo a Pinocho tan bonito, quiso premiar al buen carpintero, dando, con su varita mágica, vida al muñeco.

Al día siguiente, cuando se despertó, Geppetto no daba crédito a sus ojos: Pinocho se movía, caminaba, se reía y hablaba como un niño de verdad, para alegría del viejo carpintero.

Feliz y muy satisfecho, Geppeto mandó a Pinocho a la escuela. Quería que fuese un niño muy listo y que aprendiera muchas cosas. Le acompañó su amigo Pepito Grillo, el consejero que le había dado el hada buena.

Pero, en el camino del colegio, Pinocho se hizo amigo de dos niños muy malos, siguiendo sus travesuras, e ignorando los consejos del grillito. En lugar de ir a la escuela, Pinocho decidió seguir a sus nuevos amigos, buscando aventuras no muy buenas.

Al ver esta situación, el hada buena le hechizó. Por no ir a la escuela, le colocó dos orejas de burro, y por portarse mal, le dijo que cada vez que dijera una mentira, le crecería la nariz, poniéndosele además colorada.

Pinocho acabó reconociendo que no estaba siendo bueno, y arrepentido decidió buscar a Geppetto. Supo entonces que Geppeto, al salir en su busca por el mar, había sido tragado por una enorme ballena. Pinocho, con la ayuda del grillito, se fue a la mar para rescatar al pobre viejecito.

Cuando Pinocho estuvo frente a la ballena le pidió que le devolviese a su papá, pero la ballena abrió su enorme boca y se lo tragó también a él. Dentro de la tripa de la ballena, Geppetto y Pinocho se reencontraron. Y se pusieran a pensar cómo salir de allí.

Y gracias a Pepito Grillo encontraron una salida. Hicieron una fogata. El fuego hizo estornudar a la enorme ballena, y la balsa salió volando con sus tres tripulantes.

Todos se salvaron. Pinocho volvió a casa y al colegio, y a partir de ese día siempre se comportó bien. Y en recompensa de su bondad, el hada buena lo convirtió en un niño de carne y hueso, y fueron muy felices por muchos y muchos años.

Preguntas de comprensión lectora sobr eel cuento de Pinocho

Averigua si tu hijo entendió el mensaje del cuento clásico de Pinocho. Puedes ayudarte con estas preguntas:

1. ¿Por qué se llamaba Pinocho así?

2. ¿Cuál era el deseo más grande de Geppetto?

3. ¿Quién era Pepito Grillo?

4. ¿Obedeció Pinocho a su padre?

5. ¿Qué encantamiento hizo el hada con él?

6. ¿Cómo consiguió Pinocho convertirse en un niño real?

FIN