El niño David y la ballena - Cuento de imaginación y fantasía

Este cuento nos lleva a la aventura de David que sueña ser un pirata surcando mil mares sobre su amiga ballena

María y Raquel
María y Raquel Escritora e ilustradora

El niño David y la ballena es un cuento que nos habla del valor de la amistad y de la imaginación. O mejor dicho, de cómo imagina un niño que es un amigo. Entre otras cosas, un amigo es alguien con quien compartir confidencias. Pero también alguien que te enseña a respetar y aprender de las las diferencias.

Cuento infantil con mucha imaginación - El niño David y la ballena

Cuento El niño David y la ballena

Llevaba cuatro días lloviendo sin parar. Los cuatro días que David y su familia llevaban de vacaciones.

Llovía con fuerza sobre la playa vacía, llovía sin tregua sobre el techo de la caravana en la que el niño David y su familia inventaban maneras de pasar el tiempo, de esperar a que aquella lluvia interminable se tomara un descanso.

Jugaron a las cartas.

Jugaron a la oca y al parchís.

Jugaron al ajedrez, a las damas y también al dominó.

Pero el tiempo no pasaba. La lluvia tampoco.

El niño David miraba por la ventana y suspiraba. Él tenía tantos proyectos para aquellas vacaciones en el mar...

Quería construir un castillo de arena e invitar a su princesa a jugar a las palas. Quería bucear entre las olas y que las sirenas le enseñaran a respirar bajo el agua. Quería después nadar y nadar y nadar. Llegar a alta mar y encontrarse con unos piratas de los de parche en el ojo y pata de palo. Quería navegar con ellos por mil mares, de punta a punta del planeta, por cada continente y cada océano. Después, cuando decidiera volver a casa, cansado de tanto conocer mundo, lo haría subido a una enorme ballena.

Sería una ballena de piel brillante, que siempre le daría conversación, y siempre sería de lo más interesante. Ella le contaría lo que era ser una ballena, y el niño David que no siempre le gustaba ir a la escuela. Ella le hablaría de los cazadores furtivos, y él de lo que era ser un pirata fugitivo. Ella, que como todas las ballenas sería vegetariana, le enseñaría a comer plancton y otras plantas, y el niño David, muy sorprendido, se lo comería como si fuera el mejor de los bocadillos.

Luego, cuando llegaran de vuelta a la playa, ella se despediría soltando por sus pulmones un chorro de agua. Y David saldría despedido hasta la playa, a donde llegaría hecho todo un pirata...

- David, David...¡deja de dormir! Ponte el bañador que ha salido el sol...

Así que por fin se fueron a la playa...

¿Cumpliría el niño David sus propósitos de pirata?

Preguntas para la comprensión del texto para niños

preguntas sobre el cuento David y la ballena

1. ¿Qué tiempo hacía durante las vacaciones de David y su familia?

2. ¿Qué planes tenía David para sus vacaciones?

3. ¿Qué imaginó David desde su ventana?

4. ¿Te ha gustado el final del cuento?

5. ¿Qué harías si lloviese todas tus vacaciones?

6. ¿Qué has aprendido con este cuento?

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6 pautas para estimular la imaginación de los niños

¿Por qué es tan importante estimular la imaginación de los niños? Aunque sea algo que nace naturalmente en los niños es necesario que reforcemos este hábito a través de algunas pautas:

1. Nuevas experiencias. A la acción...
Es importante que los niños realicen actividades que promuevan la imaginación como: caminar, pasear por la naturaleza, visitar y explorar lugares nuevos...

2. Crear el rincón de la creatividad
Establecer un lugar en la casa, una mesita, para que los niños se sienten a dibujar, colorear, pintar, moldear, hacer manualidades, recortar y doblar papeles (origami) y hacer actividades con sus manos.

3. Compartir un cuento, una fábula o leyenda
Los cuentos infantiles son un útil recurso para cultivar el pensamiento crítico y la capacidad reflexiva y creativa de los niños. Lee un cuento con los niños y luego podéis imaginar un final diferente, añadir personajes y nuevas situaciones al cuento.

4. Descubrir el talento del niño
A través de los juegos, de actividades fuera y dentro de casa, de la práctica de un deporte o de un instrumento musical, se puede descubrir las verdaderas pasiones de los niños. Cuáles son sus intereses, sus gustos. Luego, solo tendrás que motivarlo.

5. Dedicar un tiempo para relajar
La meditación o simplemente descansar un rato, es muy beneficioso para la imaginación de los niños. Es vaciar la mente y renovarla.

6. Sociabilizar
Estar con otras personas diferentes que agregue nuevos juegos y nuevas formas de diversión también es un buena herramienta para potenciar la imaginación.

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