La lectura de cuentos de hadas ayuda a desarrollar la empatía en los niños

Consejos para leer cuentos de hadas a nuestros hijos

Laura Vélez
Laura Vélez Periodista

Intentamos dotar a nuestros hijos de las mejores herramientas para que crezcan felices y sanos, tanto a nivel físico como emocional. Y si bien la autoestima es uno de los pilares básicos para el desarrollo de un niño, no lo es menos la empatía. Pero, ¿cómo se desarrolla la empatía en los niños? Hay muchas formas y una de ellas nos gusta especialmente: es la lectura de cuentos de hadas. ¡La literatura hace su magia para niños y adultos!

Por qué es importante desarrollar la empatía en los niños

empatia en los niños

Escuchamos hablar sobre la empatía y su importancia en las relaciones sociales, pero tampoco estamos muy seguros de lo que es. ¿Es ponerse en el lugar del otro? Bueno, eso y mucho más. En realidad la empatía abre la mente porque es el mecanismo por el que se puede comprender la realidad ajena. Es ser consciente de que cada persona entiende y afronta las situaciones de forma distinta.

A través de la empatía se pueden ver los sentimientos de otras personas y sus motivaciones y, ¿por qué es importante que los niños desarrollen la empatía? Para ensanchar su mundo, abrir su mente, contar con los demás, preocuparse por los demás, entender a los demás y generar vínculos de bondad, compañerismo y solidaridad. ¿Qué niño no se merece esto?

La empatía y los cuentos de hadas

empatía y cuentos de hadas

Pero pasemos a los libros, porque lo cierto es que los cuentos de hadas suelen ser pura empatía. Cuando hablamos de cuentos de hadas no solo hablamos de de hadas, sino de esos seres del folclore popular y ancestral que incluyen duendes, elfos, unicornios, brujas, gnomos y cualquier otro ser fantástico que pueda surgir de la tradición o de la imaginación actual.

Pero en los cuentos de hadas también hay seres malvados, si no, no tendríamos historia que leer. Los más habituales son los dragones, los ogros, las brujas malas y las madrastras (también las malas). Y a pesar de su maldad, también conviene que los niños se paren un momento a reflexionar sobre las motivaciones de los villanos. No, no hace falta que se pongan en su lugar, pero sí es aconsejable que constaten que no todo el mundo actúa movido por la bondad.

El argumento de cualquier cuento de hadas es un protagonista que se encuentra en un apuro o en una situación lamentable. Lo está pasando mal, está sufriendo y después de más o menos peripecias aparece la magia para ayudarle. El hada madrina, muchas veces con sus ayudantes mágicos, es el mejor ejemplo de personaje que empatiza con el protagonista y le ayuda en su desdicha.

Cómo leer cuentos de hadas a los niños

Cuando sean un poco más mayores, la magia de los cuentos de hadas la pueden encontrar leyéndolos ellos mismos, pero en los primeros pasos somos nosotros los que podemos utilizar la literatura para desarrollar su empatía. Además, leer un cuento a un niño es una de esas actividades que nunca se olvidan.

La propuesta es que vayamos preguntando al niño según vamos leyendo. ¿Qué crees que va a pasar con el protagonista en el próximo capítulo?, ¿cómo crees que se siente en estos momentos?, ¿se te ocurre alguna solución para ayudar al protagonista? No es un examen, ojo, es simplemente para estimular su curiosidad y su comprensión.

Y más adelante, cuando llegue el final feliz del cuento de hadas, podemos comentar con los niños lo maravilloso que ha sido la ayuda recibida. El protagonista ha podido salir de su situación desdichada y sus sentimientos han ido evolucionando a lo largo del cuento. ¿Y si hacemos un recuento de cómo se ha sentido en cada momento?

Podemos elegir cualquiera de los cuentos de los hermanos Grimm o de Hans Christian Andersen, volúmenes que están en las bibliotecas de cualquier niño y que al menos en cuestión de emociones siguen vigentes. Porque la empatía es una característica tan universal como atemporal y, además, mágica.