3 fantásticos juegos para enseñar la empatía a los niños

Cómo ayudar a nuestros hijos a desarrollar la empatía

Estefanía Esteban
Estefanía Esteban Responsable Multimedia

La empatía es sin duda uno de los grandes valores para los niños. Es en sí un contenedor de valores, ya que la empatía implica conocer y utilizar muchos otros valores. De ahí la importancia de educar a nuestros hijos en la empatía y ayudarles desde pequeños a desarrollar este valor.

Lo mejor para educar a los niños cuando son pequeños, es el juego. Mediante el juego los niños interiorizan mucho mejor palabras abstractas. Por eso, hemos recogido tres fantásticos juegos para enseñar la empatía a los niños. Aquí los tienes. 

Los 3 mejores juegos para enseñar la empatía a los niños

Juegos para enseñar empatía a los niños

El juego es el mejor vehículo de aprendizaje para los niños, así que estos juegos resultan realmente eficaces a la hora de enseñar el importantísimo valor de la empatía. Son muy sencillos y pueden participar niños a partir de los 3 años. 

1. La mímica. A veces nos es más fácil representar una emoción con gestos que con palabras. La mímica es una excelente herramienta para que los niños expresen sus emociones. Puedes utilizarlo para crear empatía de la siguiente forma: pide a un niño que haga de mimo. Le dirás al oído una palabra relacionada con una emoción y tendrá que representarla mediante gestos para que el resto de niños adivinen de cuál se trata. por ejemplo: alegría, tristeza o ira... O bien puedes pedirle que interprete una situación escenificando bien las emociones que surgen de la historia. Por ejemplo: 'está jugando y se cae del columpio y se hace daño'.

2. Las facciones. El tacto, el contacto físico, es esencial a la hora de crear vínculos que nos ayuden a conocer más a la otra persona y de esta forma, tener más facilidad de ponernos en su lugar. Para este juego, debes pedir a uno de los niños participantes que se vende los ojos. Después deberá acercarse al resto e intentar reconocerlos palpando sus facciones. Esto ayuda a los niños a vencer sus miedos, su timidez, y a perder el miedo a conocer al otro mediante el tacto.

3. Mirarse a los ojos. Tan sencillo y tan olvidado. Los ojos transmiten mucho más que cualquier otra parte del cuerpo, y sin embargo solemos desviar la mirada, ante la desconfianza de encontrarnos con el otro. ¿Has probado alguna vez este juego? Debes pedir a dos niños que se sienten uno enfrente del otro y permanezcan durante un minuto mirándose a los ojos. Puede resultar incómodo pero.., te sorprenderá la cantidad de información que pueden sacar el uno del otro en silencio, solo con mirarse a los ojos. Cuando termine el minuto, pide a cada uno de ellos que intente describir al otro niño. No por fuera, sino por dentro. ¿Cómo te imaginas que es tu compañero? ¿Es optimista, pesimista? ¿Es tímido, extrovertido?