Relación entre la alimentación de la embarazada y las alergias en el bebé

Alimentos que pueden ocasionar un daño al bebé durante la gestación

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

En la actualidad, así como en los últimos 50 años, las investigaciones acerca de las crecientes alergias alimentarias en bebes y niños son muy numerosas. La realidad es que estas alergias son tremendamente peligrosas, convirtiéndose en un problema serio de salud pública en los países desarrollados, sobre todo la alergia a las proteínas de la leche y a los frutos secos.

¿Esta alergia puede surgir en el útero materno como reacción a lo que come la madre? Te aclaramos cuál es la relación entre la alimentación de la embarazada y las alergias en el bebé

¿Lo que como en el embarazo puede causar alergias al bebé?

¿Lo que como puede causar alergias en el bebé?

Durante años, las recomendaciones durante el embarazo incluían una prohibición estricta sobre el consumo de frutos secos, con la idea de prevenir el desarrollo de esta alergia en el bebe que estaba creciendo. Algunos estudios apoyaban esta prohibición, alegando que la exposición temprana al antígeno o alérgeno, tanto en el útero materno como a través de la leche durante la lactancia, incrementa la posibilidad de desarrollo de alergia a los frutos secos.

Adicionalmente, se limitaba el consumo de otros alimentos como la soja y sus derivados, capaces de producir sensibilización cruzada. Algunas fracciones proteicas de la soja son homólogas a las proteínas de los frutos secos causantes de reacciones alérgicas, es decir, proteínas de soja pueden ser identificadas erróneamente como proteínas de frutos secos también en el organismo, y desarrollar el mismo tipo de reacción.

Este concepto, conocido como sensibilización in utero se basa en el contacto del bebé con todo tipo de sustancias procedentes de la dieta materna a través del líquido amniótico, incluyendo las proteínas causantes de las reacciones alérgicas.

Del mismo modo, estas proteínas pueden encontrarse también en la leche materna, pudiendo producir la sensibilización causante de la alergia. Sin embargo, en la actualidad, estudios más recientes han revelado que la lactancia materna en sí misma no parece ser un factor de riesgo para el desarrollo de esta alergia, sino que, en la mayoría de las ocasiones, puede actuar ejerciendo un efecto protector, por lo que se ha puesto también en duda la posible sensibilización in utero, generando una gran controversia.

La alimentación de la embarazada y las alergias en el bebé

La alimentación de la madre durante el embarazo tiene, posiblemente, un papel apreciable en relación a la aparición de alergias en sus descendientes.

Sin embargo, esta relevancia está limitada a los casos en los que existe una predisposición a la aparición de alergias a través de la herencia genética (antecedentes de alergia, atopía o asma, tanto por parte materna como por la vía paterna).

Estos niños tienen altas probabilidades de desarrollar alergias a lo largo de su vida, por lo que la alimentación de la madre únicamente influye en que esta sensibilización se desarrolle antes o después, sin ejercer una acción protectora.

En estos casos, para posponer la sensibilización, puede considerarse recomendable que la madre limite el consumo de alérgenos relevantes como frutos secos, soja, pescados o mariscos.