Qué hacer con la leche materna que ya no necesitas para tu bebé

Cómo congelar y descongelar leche materna

Meybol Lorena Ramírez

La leche materna tiene propiedades que son sorprendentes. No solo sirve como alimento nutricional y afectivo en los bebés, sino que además debido a sus componentes le confieren unas propiedades únicas entre ellos: proteínas, carbohidratos, grasas, posee vitaminas como A,E,K,B12  y minerales, millones de células vivas, hormonas que ayudan en el correcto funcionamiento del cuerpo, anticuerpos que ayudan a combatir infecciones, entre otros. Por eso hoy te queremos orientarte acerca de qué hacer con leche materna que ya no necesitas para tu bebé. ¡Sin duda alguna, este artículo te encantará!

El proceso de congelar y descongelar leche materna para tu bebé

congelar leche materna

Muchas madres me preguntan cómo realizar el proceso de congelar y descongelar leche materna para su bebé y, a continuación, os voy a dar una pequeña guía. Una vez extraída la leche de manera manual o con un extractor puedes usar envases de vidrio de tapa plástica (asegúrate que sea de plástico libre de BPA, ya que este es un componente precancerígeno).

Otra opción es usar bolsitas o tarritos de plástico especiales para lactancia. Al extraerte leche, la colocas directamente en cualquiera de estos envases, la enfrías a baño maría y la llevas a la parte trasera de tu congelador. No debes colocarlos en la puerta del mismo, ya que la temperatura de la puerta es menor, pudiendo dañar la leche.

Almacenar leche en tu congelador es una práctica ideal para cuando retomes el trabajo luego de tu permiso de maternidad. Y no solo eso, sino que además tener leche de reserva es importante para aquellos casos inesperados que se te puedan presentar o situaciones cotidianas como, por ejemplo, un viaje relámpago, una cirugía planificada o de urgencia, una reunión a la cual no puedas llevar a tu bebé, trámites engorrosos, tratamientos de belleza en una peluquería que sean largos, tratamiento médico no compatible con la lactancia...

Además, también es muy útil en bebés hospitalizados o de bajo peso para complementar. Estas y otras son razones que te pueden llevar a crear tu banco de leche y mantener reservas sin que tengas que preocuparte de tu bebé se quede sin leche cuando estés ausente.

Y ahora viene la otra pregunta del millón, ¿cómo descongelarla? Utilizar la leche congelada es fácil, tan sencillo como poner agua en una olla y calentarla; luego retiras del fuego y en esa agua colocas el recipiente donde tienes la leche congelada, dando movimientos envolventes, sin batir enérgicamente ya que puedes romper las proteínas contenidas en la misma.

Es importante que tomes en cuenta que la leche no puedes calentarla con el fuego encendido, tampoco usar microondas, y que una vez que la leche esté descongelada debes utilizarla y cuando el bebé ya no quiera más, desechar el restante, sin reutilizar.

Cómo usar la leche materna congelada que ya no necesitas 

leche materna que ya no necesitas para tu bebé

Pero la leche congelada no solo te saca de apuros, sino que además cuando ya no la necesites, puedes darle otras utilidades como por ejemplo:

- Puedes donarla a una institución hospitalaria para administrarla a los bebés que la necesiten.

- Puedes agregársela a tu champú. La cantidad de proteínas que tiene es excelente para el crecimiento e hidratación de tu cabello.

- Puedes añadirla al jabón líquido del tocador, lo que ayuda a humectar tu piel.

- Unirla con cualquier crema hidratante para uso corporal.

- Puedes aplicarla al bebé en el área del pañal cuando tenga pañalitis, inclusom en aquellos bebés que tienen lesiones de dermatitis atópica o picaduras de insectos.

- Usarla con las cremas humectantes de uso diario para el rostro, como humectante facial. 

¿Te ayudó este post? Creo que no te imaginabas las utilidades de la leche materna. Este líquido es asombrosamente una maravilla de la naturaleza, y lo mejor, ¡¡¡es gratuito!!!