Cuándo pueden los niños comer marisco sin miedo a la reacción alérgica

La alergia al marisco es una de 7 alergias alimentarias más comunes

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Cuando comienza a acercarse la Navidad la lista de la compra se engrosa y la planificación de los menús nos trae de cabeza, sobre todo cuando tenemos bebés y niños pequeños. Una de las preguntas que, como padres, nos planteamos a la hora de elaborar los menús festivos es cuándo puede mi hijo comer marisco.

La mejor edad para que los niños coman marisco

Evidentemente, si tu hijo no ha probado el marisco –o esa especie de marisco concretamente-, la Navidad no es el momento idóneo para hacer la prueba de si le gusta o no, sobre todo porque, aunque no es muy frecuente si no hay antecedentes familiares, la alergia al marisco es una alergia relativamente común, concretamente una de las 7 alergias alimentarias más comunes.

Sus síntomas, como en otras alergias, pueden ser más o menos graves dependiendo de la sensibilidad del individuo, aunque tienen cierta tendencia a ser síntomas bastante serios. Por otra parte, a diferencia de muchas alergias a alimentos que pueden superarse con los años, la alergia al marisco, ya sea a los moluscos, los crustáceos o a ambos, suele ser permanente.

En condiciones normales, y si no existen antecedentes familiares de alergias, los mariscos pueden introducirse en la dieta del bebé tan pronto como se desee, es decir, al comenzar con la alimentación complementaria.

Aunque hace no demasiado se recomendaba esperar para introducir el marisco en la dieta del bebé, al igual que con otros alimentos potencialmente alergénicos, no existe evidencia científica que apoye la introducción tardía como prevención del desarrollo de alergias, por lo que, si los mariscos son habituales en la dieta familiar, el bebé puede empezar a probarlos a partir de los 6 meses.

Cómo introducir el marisco en la dieta de los niños

Como en todos los casos en que se introduce un alimento potencialmente alergénico en la dieta del bebé, es mejor no ofrecer ningún otro alimento nuevo al menos hasta pasados 4-5 días de la introducción del marisco, y no hacerlo en la cena, sino en la comida, para observar posibles reacciones.

Además, es conveniente tener presente que puede producirse una reacción seria al marisco aunque la anterior reacción fuese relativamente suave o inexistente, ya que la alergia al marisco puede manifestarse aunque no se haya observado con anterioridad al consumirlo, generalmente hasta los 7 años.

Es importante, además, asegurarse que el marisco está bien cocinado para ofrecérselo a bebés y niños pequeños, para no incorporar riesgos de intoxicaciones alimentarias.

Aunque inicialmente puede asustar el alto potencial alergénico de los mariscos, su composición nutricional es muy interesante para los niños, ya que contienen numerosos minerales y oligoelementos difíciles de encontrar en otros alimentos y cuya implicación en el crecimiento y el desarrollo durante la infancia los hace de gran interés.

El selenio, el zinc, el yodo y el cobre, además de los ácidos grasos omega 3, son realmente importantes en la dieta del niño, tanto que algunos de ellos son imprescindibles para el desarrollo intelectual y para el funcionamiento del cerebro y de las conexiones neuronales, y, los mariscos, además del pescado, contienen cantidades optimas de estos micronutrientes.

Tanto si estáis en Navidad como en una fecha especial para la familia, sigue nuestras recomendaciones si tu niño quiere comer marisco.