Leches alternativas a la leche de vaca para los niños

¿Son buenas la leche de almendras, arroz, coco o soja?

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Las llamadas leches vegetales son preparados para beber elaborados a base de soja, frutos secos o cereales, procesados generalmente en agua, aunque a veces en aceite, y al que se añaden diferentes conservantes, edulcorantes y/o aditivos. En realidad, estas bebidas poco tienen que ver con la leche excepto, quizás, el color. ¿Podemos ofrecerlas a los niños como sustitutos a la leche de vaca?

Tipos de leche alternativas para niños

Leches alternativas para niños

- En particular, la leche de almendras, salvo que esté fortificada con proteínas, apenas proporciona un gramo por taza, ya que, generalmente, una taza no incluye más que 4 almendras, acompañadas de azúcares o edulcorantes. Si no está azucarada, proporciona menos calorías que la leche de vaca, y está libre de lactosa y colesterol, pero para proporcionar calcio y vitamina D estos deben añadirse artificialmente. Obviamente, los niños con alergia a los frutos secos o con antecedentes familiares de las mismas, deberán evitarla hasta comprobar su tolerancia.

- La leche de arroz es la más rica en carbohidratos de todas, aunque sean carbohidratos complejos. Su principal ventaja es que no suele producir alergias. Como desventajas principales, además de la cantidad de carbohidratos, es que el calcio y la vitamina D han de añadirse de manera artificial para fortificarla. También es una fuente muy baja de proteínas de bajo valor biológico ya que carece de lisina, un aminoácido esencial.

- La leche de coco, es rica en grasas saturadas, casi en la misma cantidad que la leche de vaca, aunque sigue siendo baja en proteínas y carbohidratos, la más baja en carbohidratos de todas las opciones disponibles en el mercado. Esta es, de lejos, la peor alternativa a elegir, ya que presenta todas las desventajas de la leche entera de vaca y ninguno de sus beneficios.

- La leche de soja es la que se consume de manera más extendida. Proporciona cantidades similares de proteína que la leche, y su contenido calórico se asemeja al de la leche desnatada. No contiene ni lactosa, ni calcio, ni colesterol, pero proporciona vitaminas A, B12, D, potasio e isoflavonas. Suele estar contraindicada cuando existen alteraciones en la glándula tiroides, y algunos estudios han demostrado, sin embargo, posibles alteraciones en la fertilidad, sobre todo la masculina, por consumir altas cantidades de soja en cualquiera de sus variedades. Por otra parte, y debido a que la gran mayoría del cultivo mundial de soja es de variedades genéticamente modificadas, si se desea evitarlo habrá que consumir solo productos orgánicos.

En general, la gran mayoría de estas bebidas contienen cantidades muy elevadas de azúcar, muy por encima del contenido en lactosa de la leche de vaca, y cantidades muy inferiores de proteína, vitaminas y minerales. Además, suelen contener conservantes y aditivos artificiales, generalmente espesantes, y algunas de ellas contienen carragenanos (E407), un aditivo que puede causar irritabilidad e inflamación en el tracto gastrointestinal. Por el contrario, suelen ser más sanas en cuanto a su contenido graso y calórico, siempre que no lleven añadidos aceites. 

Las bebidas de soja, de almendras y de arroz son las preferibles dentro de las opciones vegetales, siempre buscando sus opciones sin azúcares añadidos, libres de sodio y fortificadas con calcio y vitaminas D y B12.