Lo que tu hijo piensa que quieres de él

Cómo viven nuestros hijos las expectativas que como padres tenemos para ellos

'Mi mamá quisiera que yo...'. Esta es una de las frases que los niños deben completar en una de las pruebas que los psicólogos hacemos para conocer sus sentimientos y actitudes respecto a ciertos temas.

Como psicóloga clínica y educativa he aplicado la prueba a muchos niños desde preescolar hasta primaria y siempre me ha llamada la atención que un gran porcentaje completen la frase con enunciados referentes a sus calificaciones: “Mi mamá quisiera que yo: sacara un diez”. Presta atención porque esto va a sorprenderte: descubre lo que tu hijo piensa que quieres de él. 

Descubre lo que tu hijo piensa que quieres de él y sorpréndete

Lo que tu hijo piensa que quieres de él

Hablando de calificaciones, algo que suele suceder es que cuando los niños nos entregan sus exámenes o su boleta, en vez de felicitarles por lo que estuvo bien, lo primero que hacemos es enfocarnos en aquello que fallaron o en las materias en las que bajaron sus notas y llenarlos de recomendaciones: “mira, no leíste bien la instrucción”, “te faltó estudiar más”, “esto seguro lo hiciste apresurado”, “debes reforzar matemáticas”, “tu ortografía es muy mala” …etc.

Muchos niños se esfuerzan, pero evidentemente no siempre lo logran y viven sintiendo que no cumplen las expectativas que se tienen de ellos, haciéndose  muy conscientes de sus fallas, pero no de sus habilidades. 

Por supuesto que nuestras intenciones son las mejores: queremos que se esfuercen y alcancen los mejores resultados, solo que a veces no logramos que comprendan el alcance real de este deseo. Por otro lado, hay niños que, aunque se esfuercen no lo consiguen ya que pueden estar atravesando dificultades de aprendizaje y viven frustrados por ver que el “diez” esperado nunca llega, ni las felicitaciones que vienen con él tampoco, hasta que dejan de esforzarse.

Cómo explicarle a tu hijo lo que de verdad te importa de él

A continuación, algunos consejos para lograr que nuestros hijos entiendan lo que de verdad nos importa:

1. Tratemos de hablarles menos de calificaciones y más de esfuerzo: “No importa si no sacas un 10, lo que realmente importa es cuanto te esforzaste” …normalmente el esfuerzo viene acompañado de buenos resultados, así que eso es lo esencial.

2. Seamos realistas en lo que esperamos: para ciertos niños un 7 o un 8 puede significar realmente un logro, ajustemos nuestras expectativas y valoremos su esfuerzo más allá del número.

3. Céntrate primero en lo que hicieron bien: Cuando nuestros hijos nos muestren un examen o una boleta, primero centrémonos en lo que hicieron bien, en sus logros, sus buenas respuestas, las habilidades demostradas y hagámoslos conscientes de ello, celebremos con una cálida felicitación. De esta manera los ayudamos a aumentar su seguridad, a hacerse conscientes de sus fortalezas y a seguir esforzándose. En segundo lugar, idealmente un rato después, pasemos a las recomendaciones sobre los puntos a mejorar sin abrumarlos y siendo muy claros.

4. Ayúdales a ampliar sus hobbies: Si nuestro hijo no es suficientemente exitoso académicamente a pesar de esforzarse, ayudémosle a descubrir otros escenarios donde pueda sentirse más seguro, como el deporte, las actividades de servicio social, manualidades, etc. 

5. Mantengámonos cerca de sus procesos académicos y estemos disponibles para brindarles ayuda cuando lo necesiten.

Y volviendo a mi experiencia aplicando la prueba de frases incompletas…Una que otra vez algún niño o niña me han sorprendido con un maravilloso: 

- Mi mamá quisiera que yo: “sea feliz”.

A veces no es fácil de lograr que ellos tengan claro qué es lo que en el fondo deseamos como padres cuando tenemos que ir por la vida marcando límites y diciéndoles lo que deben y no deben hacer, por eso es importante preguntarnos cómo viven las expectativas y deseos que tenemos para ellos. Relajémonos un poco y dejemos que se enteren de  lo que realmente nos importa. 

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