Cómo enseñar el amor propio a nuestros hijos

Consejos para que los niños aprendan a quererse


“Quererse a sí mismo, NO es de ser Egoísta". De hecho... ¡cuánto amor nos falta! Tenemos la costumbre, de buscar lo que nos falta fuera de nosotros. Esperando que los demás nos den “eso” que nos falta.Y desde este punto de partida: ¿cómo vamos a enseñarle a nuestros hijos “eso” que nos falta si estamos esperando a que alguien nos lo de?

Antes de nada, deberíamos tener claras las diferencias entre egoísmo y amor propio. De esta forma, podremos enseñar amor propio a nuestros hijos. Te explicamos cómo. 

6 consejos para  enseñar amor propio a nuestros hijos diferenciándolo de egoísmo

Enseñar amor propio a los niños

Para enseñar a nuestros hijos a quererse más y a ganar en amor propio, debermos tener claras las diferencias con el concepto de egoísmo. Así pues, vamos a aclarar una serie de diferencias que nos dejarán más claros los conceptos  de Amor Propio vs Egoísta:

1. Enseña a tu hijo a pensar primero en él: Para empezar, el egoísta solo piensa en él, mientras quien se tiene amor propio, piensa primero en él y después en los demás.

2. Enseña a tu hijo a tener empatía: El egoísta, no empatiza con los demás, porque le falta pensar en ellos, al estar dedicado solo a él. El que tiene Amor Propio, empaliza con los demás, porque los demás les importa.

3. Enseña a tu hijo a escuchar a los demás: Ser el centro de atención es el estado preferido de un egoísta, sin embargo, una persona con amor propio, actúa desde la escucha hacia los demás, para poder aportar o apoyar a la persona con la que está.

4. Enseña a tu hijo a aceptar las críticas: Por supuesto, un egoísta, no acepta críticas, mientras que una persona que se tiene amor propio, está deseando escuchar a los demás, para analizar lo que puede mejorar, y desde ahí, seguir aprendiendo.

5. Enseña a tu hijo a ser generoso: Un egoísta solo coopera con los demás, si va a recibir un beneficio a cambio, y una persona con amor propio, es generosa, le encanta colaborar con los demás, por el simple hecho de sentirse útil y generoso.

6. Enseña a tu hijo a pensar en su paz interior: Los egoístas, como solo miran su mundo, se sienten por encima de los demás, mientras que una persona con amor propio, primero piensa en él, para sentirse mejor y así, aportar lo mejor de él a los demás.

Recuerda que, como padre o madre, no puedes dar verdadero amor a los demás, si tú antes, no te has llenado de amor; y no me refiero al amor que nos dan los demás, que lo único, que realmente hacen, es potenciar el que yo tengo por mi; Sino, al amor que cada uno de nosotros se tiene que dar a si mismo, para después dar lo mejor que tenemos. No esperes que los demás, ocupen ese espacio de ti llamado amor propio.

Como padres, éste debe ser nuestro principal mensaje para nuestros hijos: primero tú, primero piensa y siente para ti, sin embargo, no es necesario que se lo digamos o repitamos constantemente, simplemente, con que le mostremos cómo hacerlo, ellos aprenderán. Sé el modelo de persona que quieres reflejar en tu hijo.

Así que, antes de cubrir las necesidades de los demás, cubre tus propias necesidades y así, estarás dando lo mejor de ti en cada momento de la relación. Y priorizar las necesidades, desde el estar bien para dar lo mejor de ti a los demás, tampoco es de egoístas.