De padres proactivos; niños capaces, asertivos y con mejor autoestima

Cómo podemos empezar a educar a nuestros hijos desde la proactividad

Sara Tarrés
Sara Tarrés Psicóloga Infantil

Últimamente todo el mundo habla de la proactividad, es una de las palabras del momento. Sin embargo, no siempre nos paramos a reflexionar qué significa ser proactivos y cómo influye esta cualidad a la hora de ser padres. ¿Es cierto eso de que de cuando los padres son proactivos, los niños son más competentes y tienen mejor autoestima? A continuación lo analizamos.

La proactividad en la educación de nuestros hijos

Educar desde la proactividad a los niños

Todos los padres queremos hijos felices, capaces y seguros. Niños que crezcan con una sana autoestima, que sean tolerantes y flexibles. Hijos que el día de mañana sepan resolver por sí mismos cualquier problema que la vida les plantee y tengan la suficiente autonomía personal, social y económica como para vivir de forma independiente y formar sus propias familias si así lo desean.

Sin embargo, nuestro estilo educativo, es decir la forma que tenemos de comunicarnos con ellos, de demostrarles afecto, la rigidez o flexibilidad de las normas que aplicamos y el control que ejercemos sobre nuestras criaturas, va a ayudar más o menos en el logro de estos objetivos.

En esta ocasión, en Guiainfantil.com no hablamos de estilos parentales concretamente, pero sí nos fijamos en un tipo de padres y madres cuya forma de educar logra en sus hijos mayores índices de bienestar y por consiguiente mayores probabilidades de éxito en la vida. Entiéndase éxito no como el hecho de alcanzar altos puestos directivos, cobrar millones de euros/dólares o aparecer en los medios de comunicación, sino como el logro de sus objetivos personales, académicos, laborales, familiares o sociales.

Hoy hablamos de padres proactivos y de los beneficios de su forma de educar.

Qué significa ser un padre o madre proactivo

Cuando un padre o madre es proactivo

Ser proactivo tiene que ver con una actitud ante la vida, una forma de ser que se anticipa a los acontecimientos y a los posibles problemas que puedan aparecer en el camino. De manera que cuando se presenta alguna dificultad no se responde impulsivamente, sino con una respuesta más planificada, reflexiva y moderada puesto que ya se contaba con ello.

En consecuencia, los padres o madres proactivos son aquellos que:

1. Se informan sobre diferentes temas relativos a la crianza, desarrollo, formas de ser, comportarse, pensar y sentir de sus hijos para entenderles y atenderles mejor.

2. Planifican e intentan desactivar el piloto automático con el que en tantas ocasiones actuamos con relación a nuestros hijos.

3. Tienen en cuenta las consecuencias de sus acciones y por tanto se responsabilizan de sus actos sin buscar culpables externos.

4. Piden perdón cuando se equivocan porque también lo hacen, no son perfectos ya que la perfección no existe más allá de nuestras mentes.

5. Asumen sus errores como oportunidades de mejora no como impedimentos para continuar o fracasos que les definan como personas.

6. Confían en sí mismos proyectando esta confianza en los demás.

7. Mantienen un estilo de comunicación abierto y asertivo.

Ayuda a los niños a ser más capaces, asertivos y con autoestima

Cuando los niños son competentes y con autoestima

Estas características de los padres proactivos y algunas más tienen, como no podría ser de otro modo, una implicación directa en sus hijos. Veamos cuáles son las más destacables porque los hijos de padres proactivos podríamos decir que son, en general:

- Niños con una autoestima alta y sana debido a que sus padres han evitado el uso de frases automáticas y reactivas como: '¡Qué pesado eres!', '¡Mira que eres tonto!' o '¡Es que eres un inútil!'... que tanto daño causan.

- Autónomos e independientes puesto que sus padres han confiado en sus habilidades y capacidades en todo momento.

- Se sienten seguros y competentes ante las tareas a las que deben hacer frente como consecuencia directa de todo lo anterior.

- Más asertivos, empáticos y resolutivos gracias al modelado o aprendizaje social que sus padres les han brindado.

Cómo convertirnos en padres proactivos paso a paso

Conseguir ser padres proactivos

A todos los padres nos gustaría poder ofrecer lo mejor de nosotros mismos a nuestros hijos y conseguir todo lo anterior mencionado, y aunque muchos nos esforzamos día a día para hacerlo no siempre lo conseguimos.

El estrés, las prisas, el cansancio y un montón de variables más hacen que vivamos nuestra maternidad o paternidad con el piloto automático activado en una gran parte de ocasiones; un piloto automático que nos lleva a actuar de forma reactiva poniendo en funcionamiento patrones de conducta aprendidos de nuestros padres quienes, por diferentes circunstancias, aplicaron con nosotros métodos educativos que hoy intentamos no replicar o que dejaron huellas tan profundas que marcaron nuestra forma de ser y estar en el mundo.

De manera que si queremos convertirnos en padres proactivos debemos:

- En primer lugar sanar nuestras heridas como hijos para poder desactivar ese piloto automático.

- Convertirnos en unos padres informados y formados para poder atender y comprender a nuestros hijos en cada una de sus etapas evolutivas.

- Tomar conciencia de las consecuencias de todo cuanto hacemos.

- Evitar las reacciones impulsivas, tomarnos unos segundos antes de actuar. Recomiendo practicar el tiempo fuera con uno mismo (salir de la habitación donde nos encontremos).

- Asumir los errores y la imperfección como parte de la vida y como una oportunidad de rectificar, mejorar o transformar.

- Pedir perdón a nuestros hijos sin sentirse avergonzado o como muestra de fragilidad, sino como una parte indispensable para reparar el daño que hayamos podido causar.

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