Aprender a querer. Cuento para niños que acaban de tener un hermano

Un tierno cuento infantil para niños que tienen un hermano recién nacido

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

¿Cuántos niños no se habrán sentido 'destronados' al tener un nuevo hermano? Puede que la idea de tener un hermano sea ilusionante al principio, pero muchos niños descubren que 'no es lo que esperaban'. Eso mismo le pasa al protagonista de esta preciosa historia, 'Aprendo a querer', un cuento para niños que acaban de tener un hermano o están a punto de tenerlo. 

No te pierdas este interesante cuento y no dudes en leérselo a tu hijo. 

Aprender a querer, un precioso cuento para niños que acaban de tener un hermano

Aprender a querer, cuento para niños que acaban de tener un hermano

Mateo llevaba meses oyendo decir a su mamá y a su papá la suerte que iba a tener de ser el hermano mayor. Pero cuando el bebé llegó a casa Mateo más que sentirse contento por ya ser el hermano mayor, se sintió muy triste.

Su nuevo hermanito, que se llamaba Hugo, apenas le dejaba dormir con tanto lloro y, además, ahora tenía que ponerse el solito en su habitación el pijama por la noche mientras su mamá bañaba al pequeñín. Eso no le gustaba. Y es que, ahora, la frase que más escuchaba Mateo en casa era: “Hazlo tu solito que ya eres mayor”.

Antes de que llegara Hugo a casa, a Mateo le gustaba decir que ya era grande, que era mayor. Había cumplido tres años e iba a empezar en el colegio de los mayores y le gustaba presumir de ello. Se había sentido muy orgulloso cuando aprendió a montar en el patinete porque oyó a su papá decir: “¡qué grande es mi niño!”. También su mamá le había felicitado por saber los números y ya poder contar hasta 20. “¡Pero cómo ha crecido mi niño!”, le había dicho su mamá.

Sin embargo, Mateo ahora dudaba de que ser mayor o grande fuera algo bueno. Y aunque su mamá y su papá seguían jugando mucho con él y le decían que tenía que querer y cuidar a su hermanito, a Mateo Hugo no le caía bien. El pequeñín no hacía nada, sólo lloraba, comía y dormía. Y eso, no era divertido.

Pero un día, Mateo se acercó a Hugo y el pequeño, que estaba llorando, le agarró fuerte un dedo y no sólo dejó de llorar, sino que fue la primera vez que Hugo sonrió. Fue entonces cuando Mateo descubrió y supo que iba a jugar y a divertirse mucho con su hermano, solo tenía que tener paciencia y que día a día, ambos, juntos, crearían más sonrisas. Mateo al fin había aprendido a querer a Hugo.

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Ayuda a tu hijo a mejorar su concentración y su atención con estas sencillas preguntas: 

1. ¿Cómo se llama el protagonista de esta historia? 

2. ¿Cómo se llama el hermano de Mateo?

3. ¿Por qué se sentía triste Mateo cuando nació su hermanito Hugo?

4. ¿Cuándo empezó a querer Mateo a su hermanito?