Guantín y Guantón. Cuento infantil sobre el amor entre hermanos

Cuento corto para niños especial para hermanos gemelos

Marisa Alonso Santamaría

¿Tus hijos son gemelos y se pelean mucho? ¿O no son gemelos pero también se pelean? Te invitamos a que les leas este precioso cuento infantil sobre el amor entre hermanos.

Un bonito cuento corto para que tus hijos entiendan reflexionen que, por mucho que les moleste el otro, la vida es mucho mejor con ellos y, si no estuvieran, nada sería lo mismo.

Cuento infantil sobre el amor entre hermanos gemelos

Cuento sobre los hermanos 

Lucía entró en la tienda a comprar esos bonitos guantes que había visto en el escaparate. Le gustaron tanto que se los llevó puestos sin dejar que la dependienta se los envolviera.

Los hermanos Guantín y Guantón siempre habían permanecido juntos. Como casi todos los guantes eran gemelos, calentitos, con cinco dedos, muy suaves y de un bonito color.

Al llegar a casa, Lucía dejó los guantes en un cajón de la mesita de la entrada, convirtiéndose desde entonces ese lugar en su nuevo hogar.

Una mañana salió muy contenta con los guantes puestos y, al ir a quitárselos, Guantín cayó a un charco y se manchó. Lucía se quedó con Guantón puesto y metió a Guantín en el bolso siendo esta la primera vez que los hermanos se separaban.

Cuando llegó a casa metió los dos guantes  en la lavadora pero, al ir a tenderlos, como por arte de magia Guantón desapareció.

Su hermano Guantín empezó a preguntar a todas las prendas que estaban colgadas en el tendedero.

—¿Has visto a mi hermano Guantón? —preguntó a una camisa.

—¿Has visto a Guantón? —preguntó a un pantalón de pijama.

—¿Habéis visto a Guantón? —preguntó a un par de felices calcetines.

—¿Alguien ha visto a mi hermano Guantón? —preguntó cada vez más afligido al ver que nadie contestaba.

Por otro lado, Lucía al echar en falta uno de los guantes empezó a buscar nerviosa por toda la casa pero, inexplicablemente, Guantón no apareció. 

Pasaron cinco largos días y, Guantín cada vez más triste, veía desfilar las prendas por el tendedero sin que su hermano apareciera.

Cuando menos lo esperaban apareció Michu, el gatito de la casa con Guantón en la boca. 

Con mucho cuidado, Lucía rescató a Guantón de las fauces del minino. Aunque estaba algo maltrecho, milagrosamente no estaba roto. Lo lavó con mucha delicadeza, esta vez a mano, y lo fue a tender al lado de su hermano. Al verse de nuevo juntos lloraron de alegría y, gracias a este suceso, se dieron cuenta de lo muchísimo que se querían. 

Actividades de comprensión lectora

Descubre si tu hijo ha entendido el cuento de Guantín y Guantón haciéndole estas sencillas preguntas de comprensión lectora:

- ¿Qué relación tenían Guantín y Guantón?

- ¿Qué le pasó a uno de ellos?

- ¿Cómo se sentía el hermano que quedó solo?