5 juegos para mejorar la autoestima de los niños de forma eficaz

Actividades para aumentar la autoestima de los niños en el colegio y en casa

Estefanía Esteban

Todos sabemos que la autoestima es uno de los pilares básicos para alcanzar el éxito en todo lo que nos planteemos. Por eso es tan importante generar una buena autoestima en los niños desde que son pequeños. 

Muchos padres se preguntan cómo mejorar la autoestima de su hijo: ¿con constantes frases positivas? ¿Dejando que ganen alguna vez cuando jugamos con ellos? No. Nada mejor para mejorar la autoestima de un hijo, aparte de la confianza y el vínculo, que los juegos. Presta atención, porque te damos una lista con los 5 juegos para mejorar la autoestima de los niños que no te defraudarán. 

Estos son los 5 juegos para aumentar la autoestima de los niños que resolverán su problema de confianza

Mejorar la autoestima de los niños

La baja autoestima es más peligrosa de lo que imaginas. No solo para tu hijo, sino también para los demás. A menudo, los niños más agresivos en el colegio son también los que menos confianza tienen en sí mismos. La agresividad también es un reflejo de baja autoestima. 

La autoestima baja impedirá a tu hijo a conseguir sus metas. Es un obstáculo en su aprendizaje, porque además 'apaga' el brillo de todas aquellas habilidades que tiene y que no es capaz de 'explotar'. 

1. La silla caliente. Un niño se sienta en una silla. El resto de compañeros, o si es en casa, el resto de miembros de la familia, caminan hacia él. Cuando la maestra o persona que se encarga de dirigir el juego dice 'alto', todos lo que andan hacia el niño, se paran y dicen algo de él que les gusta. Este juego, que tal vez parezca un poco 'embarazoso' para los niños más tímidos, al final consigue que el niño reciba muchísimos estímulos positivos. 

2. La caja de los tesoros. El maestro o si es en casa, la persona que dirige el juego, dice a los niños que esconderá un tesoro en una caja. Sin que ellos lo vean, esconde un espejo en una caja. Luego llama a cada niño para que vea qué hay en la caja. Antes de que la abra, le hace prometer que no dirá qué hay escondido al resto. Cuando abra la caja, le recalcas que lo que está viendo es el tesoro más valioso que encontrará nunca. El niño se dará cuenta de que en realidad el tesoro está en uno mismo.

3. Las estatuas. Este juego se acompaña de música. Suena una canción y los niños bailan. Al parar la música, todos deben quedarse quietos como estatuas, pero con el gesto de alguna emoción básica o haciendo algún gesto cómico. Los niños perderán el miedo a expresar sus emociones en público, delante de los demás. 

4. El mimo. Este es el juego más conocido, y resulta muy divertido para los niños. Consiste en pedir a los niños que interpreten alguna actividad, película o canción mediante los gestos. El resto de niños debe averiguar de qué se trata. 

5. El adivino. Para este juego, los niños deben sentarse en círculo (si lo haces en casa, podéis sentaros todos los miembros de la familia). Cada uno debe escribir en un papel tres características de la persona que tiene en frente. Cuando todos hayan terminado, se meten los papeles doblados en una bolsa y luego, por azar, se van leyendo en alto. Entre todos, debéis adivinar de quién se habla.