Errores de los padres que hacen a los niños más inseguros y temerosos

Estas conductas de los padres pueden bajar la autoestima de sus hijos

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Como padres siempre actuamos buscando lo mejor para nuestros hijos; todos deseamos criar niños seguros de sí mismos y capaces de sobrellevar situaciones complicadas en diversos momentos de sus vidas. Sin embargo, hay padres que pueden estar cometiendo sin saberlo, errores que originan justamente lo contrario, es decir, que ponen a sus hijos en situaciones que hacen que los niños se sientan inseguros y temerosos, ponen en peligro su autoconcepto, disminuyen su capacidad de respuesta a ciertas demandas del medio e incluso afectan a la forma en la que se relacionan con los demás.

Los errores de los padres que afectan a la autoestima infantil

Errores de los padres que hacen niños inseguros

A continuación, presentamos algunos de ellos:

1. Hablar de ellos como si no estuvieran presentes
Muchos padres subestiman la capacidad de sus hijos para hacer suyos comentarios que hacen a otros adultos sobre ellos. Por ejemplo: 'Carlitos es malísimo para las matemáticas, no hay forma', 'Estudiar con Ana es una pesadilla', 'Juan es muy miedoso', etc. Si los niños escuchan estas expresiones viniendo de sus figuras de apego más significativas tiene un enorme impacto en ellos y definitivamente disminuirá su seguridad, la forma en que se ven a sí mismos y su autoestima.

Por el contrario, si los padres se expresan una situación referente a sus hijos con un enfoque positivo y sin darles un calificativo cuando ellos están cerca, esto aumentará su seguridad, su confianza y muy probablemente busquen cumplir con lo que se espera de ellos.

Por ejemplo: 'A Carlos le cuestan trabajo las matemáticas, pero es buenísimo para el inglés', 'Ana no disfruta mucho ponerse a estudiar, pero estamos diseñando nuevas formas para hacerlo divertido', 'Juan le tiene miedo a algunas cosas, pero está aprendiendo poco a poco a arriesgarse y enfrentarlas', etc.

2. Compararlos con sus hermanos o con sus compañeros
Hay padres que compararan a alguno de sus hijos con sus hermanos o con compañeros más aventajados esperando que esto detone en ellos la necesidad de mejorar, pero lejos de ello, desatan un patrón interno de compararse continuamente con los demás y sentirse menos, lo que lleva a aumentar inseguridades y complejos que arrastran muchas veces durante toda su vida.

Por otro lado, cuando se trata de hermanos esto puede ocasionar que la relación entre ellos se vea deteriorada. Si se trata de comparar, los parámetros deben ser siempre ellos mismos, es decir comparar su desempeño de un momento de otro, sus avances contra ellos mismos, esto les permite medirse y crecer de una forma mucho más sana y positiva.

Conductas de los padres que hacen que los niños sean inseguros

Niños inseguros y temerosos por sus padres

3. Sobreprotegerlos
Hay muchas formas en que los padres sobreprotegen a sus hijos y todas ellas lejos de ayudarles, les vuelven inseguros y temerosos de sus propias capacidades para ir enfrentando diferentes retos que les representa crecer.

Por ejemplo: Estar todo el tiempo en el colegio resolviendo sus dificultades, involucrarse demasiado en sus conflictos sociales, reaccionar exageradamente cuando se sienten mal, hacerles los deberes escolares cuando los consideran muy difíciles, no dejarles solos nunca, no respetar su privacidad cuando empiezan a crecer, etc.

Es necesario estar pendientes de todo aquello que ya son capaces de hacer y alentarlos a hacerlo solos, sabiendo que si nos necesitan estaremos para ellos.

4. Bromear con temas de su personalidad
Muchos padres consideran gracioso hacer burlas continuas de alguna característica de sus hijos. No le ven mayor dificultad a hacer chistes de su nariz, de su cabello, de su forma de vestir, etc. Algunos piensan que es que es una forma de señalarles algo que no les parece adecuado o que es divertido para ellos o que les ayudará a ser más fuertes.

En ningún caso es positivo; es verdad que es bueno que ellos aprendan a reírse de sí mismos a veces, pero ese es un proceso al que ellos mismos podrán llegar si crecen sintiéndose aceptados tal como son.

5. Generarles culpa
Es necesario por supuesto, que durante el crecimiento de nuestros hijos les señalemos sus errores y las consecuencias y los alcances que pueden tener ciertos comportamientos de los cuales deben hacerse responsables.

Sin embargo, generar en ellos continuamente sentimientos de culpa por cosas que están más allá de su alcance como los estados de ánimo o sus emociones de padres, puede llegar a condicionar toda su vida, generándoles aprensiones, miedos, autorrecriminaciones e inseguridades muy difíciles de superar.

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6. Decidir por él
Cuando decidimos todo el tiempo por nuestros hijos y no les damos opciones o alternativas en las que ellos deban ser quienes elijan lo que desean (como lo que quieren comer en un restaurante, la ropa que quieren usar, el regalo que quieren dar a su amigo, etc), les lanzamos el mensaje de que no son capaces de tomar decisiones adecuadamente y que nos necesitan permanentemente para ello, de forma que contribuimos a que se vuelvan inseguros y dependientes.

Probablemente cuando queramos que lo hagan, será difícil que confíen en su propia capacidad y se muestren evasivos y temerosos.

7. Fomentar la competencia
Existen muchos padres a los que les gustaría que sus hijos sean empáticos, solidarios y generosos pero que, sin embargo, están permanentemente fomentando en ellos la competencia o competitividad, haciéndoles sentir que deben ser los mejores siempre.

Esforzarse para estar entre los mejores no es malo, pero si nos equivocamos en dejarles claro que se trata de un tema de esfuerzo personal, podemos generar en ellos sentimientos de frustración cuando no logran estar en los primeros sitios y de envidia o descalificación hacia quienes logran un mejor resultado. Esto puede afectar además de su seguridad y autoestima la forma en que se relacionan socialmente.

8. Subestimar sus emociones
A veces cuando se trata de emociones infantiles, algunos padres tienden a subestimarlas y dar consejos simples para que las superen: 'no es para tanto', 'por eso no se llora', 'borrón y cuenta nueva'. Recordemos que los niños tienen el mismo derecho de los adultos a sentirse heridos y a tomarse su tiempo para superar una situación en la que alguien les hizo sentir mal.

Subestimar lo que les sucedió y no ayudarlos expresar sus emociones porque nos parece que no es para tanto, puede contribuir a generar en ellos enojo, frustración y dudas acerca de si realmente lo que sienten es válido; todo ello afecta de forma importante su seguridad. En lo futuro pueden reprimir lo que sienten o permitir abusos.

Errores de los padres que generan inseguridad en los niños

Los errores de los padres y cómo afecta a los niños

9. No reconocer su esfuerzo
Cada niño es distinto y un resultado que a uno le pudo costar casi nada de esfuerzo, a otro le pudo costar muchas horas de estudio. Todos los niños, aunque no lo demuestren esperan que su esfuerzo sea reconocido por sus padres.

Hay padres que pueden pasar por alto este reconocimiento si es que no alcanzó sus parámetros esperados, dejando de lado su propio ritmo y el empeño que pudo haber puesto en un examen en el que quizá no consiguió una nota perfecta o en una competencia donde lo dio todo, pero no logró un lugar estelar.

Otros padres desvirtúan un logro de su hijo enfocándose en aquello que no salió tan bien. Por ejemplo, pudo haber sacado un 10 pero en vez de felicitarlo, le hace notar que tuvo varios errores de ortografía. Esta sensación de que su esfuerzo no sea suficiente puede generar inseguridad en un niño y desmotivarlo en lo futuro, pensando que, de cualquier forma, a pesar de su esfuerzo no logrará cumplir con las expectativas que se tienen de él.

10. Alimentar sus miedos
Existen niños que se muestran más temerosos ante ciertas situaciones que otros. En todos los casos debemos reconocer aquello que detona sus miedos y trabajar alentándolos gradualmente a superarlos, pero sin insistir demasiado, ya que de lo contrario la situación puede empeorar y sus miedos aumentar de intensidad.

Por otro lado, a veces son los padres quienes alimentamos sin desearlo, ciertos temores cuando, por ejemplo, hablamos frecuentemente sobre la inseguridad que se vive actualmente, o sobre desastres naturales y sus consecuencias; cuando hablamos sobre miedos propios, sin querer estamos 'contagiándoselos' a nuestros hijos volviéndolos más temerosos e inseguros ante ciertas situaciones.

11. Avergonzarlos delante de la gente
En ciertas situaciones hay padres que pueden empezar a regañar a sus hijos delante de otras personas o incluso de sus amigos o que pueden hacer bromas a costa de ellos diciendo cosas que pueden avergonzarlos y afectar su seguridad de forma significativa.

Debemos mantenernos atentos a las señales que nuestros propios hijos nos dan cuando algo les está haciendo sentir incómodos y que pueda estar afectando su seguridad. Por otro lado, debemos ayudarles permanentemente a sentirse aceptados, capaces y únicos.

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