Enseñar al niño a reconocer sus fallos y defectos

Cómo enseñar al niño a superar la frustración y el enfado cuando falla

Enseñar a un niño a reconocer sus fallos y defectos forma parte de los conocimientos que todo padre debe intentar transmitir e inculcar a sus hijos, por más difícil que nos parezca. Este aprendizaje es necesario para el adecuado desarrollo emocional y personal de los niños. 

En Guiainfantil.com te contamos como podemos los padres ayudar a nuestros hijos a que reconozcan cuando algo no se les da bien, en definitiva, cómo aceptar sus limitaciones y fallos.

Por qué cuesta tanto aceptar los fallos

Cómo ayudar a los hijos a aceptar sus fallos

Con la mejor de las intenciones, en muchas ocasiones los padres sobreprotegemos en exceso a los niños, evitando que asuman las consecuencias que entrañan sus acciones. Negando, ocultando o tapando sus errores, fallos o defectos impedimos que tomen consciencia de lo que pueden mejorar. Impedir reconocer un error es negarles la oportunidad de aprender de él.

Con el afán verles felices intentamos evitar a los niños el sufrimiento que entraña darse cuenta de los propios fallos o defectos. Sin embargo, debemos ayudarles a entender que nadie es perfecto, que todos cometemos errores y que no todo lo que hacen o dicen es correcto o aceptable, eso sí sin atacar su autoestima o autoconcepto.

Es cierto que a los adultos nos cuesta ver nuestros defectos y reconocer nuestros fallos, a los niños también. Porque cuando cometemos un error, y más cuando éste es importante, aparecen emociones desagradables como el enojo, la frustración o el miedo. Nos enojamos por no haber hecho algo bien, nos frustramos por equivocarnos y nos da miedo no estar a la altura. 

Cómo enseñar a los niños a aceptar sus defectos

Si bien no es necesario remarcar constantemente sus fallos o defectos, ya que estaríamos atacando la autoestima del niño, sí es preciso que se los hagamos notar cuando es preciso. ¿Cómo?

- Señalando el fallo les ofrecemos la oportunidad de ser conscientes de él, no obstante debemos hacerlo de tal modo que entiendan que el error no es otra cosa que una oportunidad para aprender y mejorar. De este modo les brindamos la oportunidad de desarrollar su inteligencia emocional, fomentando su autoconocimiento.

- Así, como padres implicados la educación integral de nuestros hijos debemos ser los primeros en reconocer nuestros propios defectos y fallos para servirles de ejemplo. Ofreciéndoles la oportunidad de ver que no somos perfectos ni lo hacemos todo siempre bien, a la vez que les demostramos que podemos superar las dificultades y aprender de los errores para no volverlos a cometer.