Niños muy criticones

Qué hacer cuando el niño hace críticas negativas por todo

Criticar es algo innato en el ser humano. Se puede hacer de manera positiva o para destruir. La primera busca ayudar a la persona a mejorar una situación manteniendo la objetividad y sin estar cargada de sentimientos. La negativa busca todo lo contrario siendo su esencia la de dañar, independientemente de cuales sean las consecuencias.

Las personas que utilizan la crítica negativa son aquellas incapaces de observar que ellos mismos son los responsables de sus errores y los achacan a otros individuos de fuera.

Cuando el error lo cometen los padres

Niños que hacen críticas negativas

Hay padres que idealizan a sus hijos, de tal manera, que para hacerles ver los perfectos que son les enseñan a ver los defectos fuera, criticando y exagerando las cosas. De este modo los padres realmente les anulan. En este tipo de niños se da una pobre autoestima, ya que aprenderán a vivir pendientes de la aprobación que otros les den y de cumplir las expectativas que los demás tienen sobre él.

Por tanto, el cariño que reciben de sus padres viene condicionado por la satisfacción de estas expectativas como por ejemplo, ser el mejor en el colegio. Así, cuando el niño no las alcanza se niega a admitir sus propias carencias y por ello se dedica a proyectarlas en otros para sentirse mejor. Al no ser aceptado por ser como es con sus defectos en la familia, el niño aprende a ser superficial y alguien que no es transparente.

Por qué algunos niños son criticones

Los niños critican a otros para poder ejercer su poder, aumentar su autoestima o llamar la atención de otros. Además, que el niño sea criticón puede deberse a un espíritu competitivo mal focalizado. Otra razón por la que los niños usan el chisme o la crítica hacia otros por su carencia de habilidades para resolver conflictos.

Qué pueden hacer los padres cuando el niño es criticón

- Evaluar qué está pasando. Es importante saber porque el niño se comporta así. Pregúntate si tu hijo se siente seguro, sabiendo que puede pedir ayuda cuando le haga falta. Además, los padres han de asegurarse que no tienen sus propias expectativas depositadas hacia el comportamiento de su hijo y que estas no son demasiado altas.

- Evitar ser partícipe de la crítica. Cuando el hijo crítica a alguien no hay que ponerse a su lado, no solo se reforzará este comportamiento, sino que el adulto será cómplice del trato injusto que se dé a la otra parte. Si el padre evita entrometerse, el hijo comprenderá que debe resolver los problemas desde otra perspectiva.

- Explora alternativas. El niño necesita ser guiado y alternativas para superar obstáculos. El criticar a otros no debe ser la solución a sus problemas. Cuando afronte alguna dificultad simpatiza con sus sentimientos, preguntar cómo se siente y después prestarle ayuda practicando alternativas como esforzarse más.

- Enséñale a focalizar las críticas. Desterrar la crítica negativa y que se convierta en una autocrítica positiva. La crítica sana permite autoevaluarse y reconocer las propias deficiencias de uno mismo. Es valioso para el crecimiento personal y es el motor de la superación.

- Que aprenda a ser autónomo. El objetivo es que el niño desarrolle la habilidad para resolver sus problemas. Cuando se vea que el niño hace críticas negativas, hay que ayudar al niño a pensar posibles soluciones.