Absentismo escolar: ¿por qué los niños faltan a clase?

Causas por las que un niño no quiere ir a clase

Sofía Gil Guerrero
Sofía Gil Guerrero Psicóloga General Sanitaria

Faltar a clase no es solo una conducta propia de los adolescentes, ya que son muchos los niños en edad escolar que faltan a clase. 

Los niños que no quieren ir al cole con frecuencia lo consiguen. Son tremendamente hábiles para conseguir aquello que desean. A veces tan solo basta con que hagan uso de su astucia, de sus habilidades emocionales y de su capacidad de persuasión para que los padres queden atrapados en sus redes y conseguir así su ansiado objetivo: no ir al colegio. Pero, ¿por qué los niños faltan a clase?

Por qué algunos niños faltan a clase

Niños que faltan a clase: escaparse del colegio

Algunos niños se convierten en auténticos profesionales del teatro. Normalmente, los niños utilizan excusas tales como “me duele la cabeza”, “me duele la garganta”, “me duele la barriga” o “no me encuentro bien”, para conseguir así que sus padres se apiaden de ellos y poder quedarse en casa. Estas suelen ser las excusas a las que recurren con mayor frecuencia. Y, milagrosamente los dolores desaparecen cuando los padres les permiten no asistir al cole. ¡Qué curioso!

Pero, ¿quién no ha puesto en alguna ocasión el termómetro al lado de la lámpara para no ir a clase cuando era niño? Seguramente muchos de nosotros lo hayamos hecho. Es algo absolutamente normal. Sin embargo, se convierte en un problema cuando ocurre de manera recurrente. 

Pero, ¿cuáles son los principales motivos por lo que un niño falta a clase?

- El nacimiento de un nuevo hermano.

- Tener problemas con los compañeros de clase.

- Tener miedo a algún profesor.

- Presentar dificultades de aprendizaje o problemas de atención.

- No haber estudiado el examen.

- No tener preparados los deberes.

- Inseguridad y/o miedo a obtener una mala calificación en un examen.

- Bajo rendimiento académico.

- Baja autoestima (“no soy capaz”).

- Falta de motivación e interés. 

Es imposible que los niños no falten en alguna ocasión durante el año a clase. Las enfermedades o situaciones familiares pueden ocasionar que los niños se ausenten unos pocos días al año.

No obstante, cuando las ausencias se producen de manera recurrente debemos actuar y pasar a la acción para que no se convierta en absentismo escolar. Sabemos que las probabilidades de fracaso escolar en los niños que se ausentan con frecuencia, es muy elevada. 

Debemos ayudar a nuestro hijo a afrontar sus problemas o aquello que teme. Si permitimos al niño que no vaya al cole estamos favoreciendo y reforzando que evite aquello que le da miedo, y sus miedos se irán haciendo cada vez más grandes. Si le ayudamos a afrontar aquello que teme, el miedo cada vez se irá haciendo más pequeño hasta desaparecer.