Cuatro buenas técnicas de estudio para niños de Primaria

Cómo pueden aprender a estudiar los niños

Alba Caraballo Folgado

"Venga, a estudiar", es una frase que los padres repetimos de forma habitual a nuestros hijos. Es entonces cuando nuestros hijos se meten en su habitación, meten la cabeza en su libro durante un buen rato y, cuando acudimos a tomarles la lección o llega la nota del examen, nos damos cuenta de que no se lo saben, quizás tampoco entienden bien el temario. ¿Acaso no lo estudiaron?

Quizás el error venga de una mala o inexistente técnica de estudio. Y es que, a estudiar también se aprende. ¿Has enseñado a estudiar a tu hijo?, ¿sabes si en el colegio le han dado pautas para hacer suya toda esa información?, ¿sabe cómo asimilarla para que forme parte de su conocimiento? En Guiainfantil.com te contamos cuales son las 4 técnicas de más efectivas para niños de primaria.

4 técnicas de estudio para que los niños aprendan mejor

Técnicas de estudio para niños

Hay muchas pautas que ayudan a estudiar: tener un entorno adecuado, buena iluminación, eliminar los estímulos y distracciones... Sin embargo, por encima de todos esos consejos, lo que debemos conseguir es que el niño estudie de manera eficaz. La prestigiosa Universidad de Harvard realizó un estudio sobre diferentes métodos de aprendizaje, que se resumen en estas 4 técnicas:  

1. Tomar apuntes a mano: la mejor manera de retener ideas es escribiéndolas. Aunque estemos en la era de la tecnología y nuestros hijos sean nativos digitales, hemos de evitar los ordenadores y tablets. Es preferible fomentar que el niño escriba, que haga resúmenes y esquemas del temario. De esta manera, estará reteniendo mejor las ideas que ha de aprender, y es que cuando se escribe en un teclado, la velocidad hace que el cerebro no llegue a procesar los conocimientos de la misma manera que cuando escribimos a mano.

2. Lectura del texto: es preferible que los niños hagan una primera lectura del texto, esta lectura ha de ser en profundidad, en la que el niño entienda lo que lee. Puede incluso hacer la lectura en voz alta, ya que fomenta la concentración y atención. El niño tiene que centrarse en comprender lo que está escuchando. Los especialistas recomiendan que esta lectura se haga sólo una vez, y antes de hacer una segunda lectura, intentar hacer un esfuerzo por recordar todo el contenido.

3. Hacer pausas: no por estudiar muchas horas seguidas el niño va a lograr mejores resultados en los estudios. De hecho, está comprobado que después de un tiempo determinado, la concentración y la atención del niño disminuye considerablemente. Cuanto más pequeño sea, menos capacidad retentiva tendrá en un tiempo sostenido. Para evitar pues angustiarle y cansarle en exceso es recomendable que realice descansos breves. Puede parar entre un tema y otro, o una asignatura y otra. Bastan 5 minutos de levantarse, beber agua, hablar con el niño. Sin embargo, evita que esos 5 minutos sean para ver la televisión o jugar a la tablet, ya que entonces habremos perdido la batalla al estudio.

4. Alternar asignaturas: solemos obligar al niño a que termine los deberes de matemáticas, antes de comenzar los de lengua. Sin embargo, los expertos de Harvard nos dicen que es un error. Explican que cambiar de tema es muy beneficioso para el cerebro y, lejos de fomentar la desconcentración, hace que se reactive la atención y se gane en calidad de estudio. 

Y, un consejo extra que nos debemos aplicar todos los padres: animar, reforzar y no agobiar.