Qué debe hacer el profesor cuando el alumno llora en clase

Cómo puede gestionar el profesor las lágrimas del alumno

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Durante el curso aparecen situaciones en las que los alumnos experimentan con distintas emociones: alegría, tristeza, ira, miedo, sorpresa... La manera de poder abordar todas estas emociones es aplicando la educación emocional en las aulas ya que puede ser muy útil para los alumnos.

En los momentos que aparece la risa por parte de los alumnos o los profesores ayuda a que se produzca la cohesión grupal. Así, estos momentos de “reír juntos” se pueden aprovechar para trabajar la inteligencia emocional y en concreto la emoción de la alegría.

Pero, qué ocurre cuando aparece otro comportamiento que no está visto tan bien socialmente como llorar, ¿qué debe hacer el profesor cuando el alumno llora en clase?

Qué ocurre cuando un alumno llora en clase

Cuando el alumno llora en clase

A diferencia de lo que pasa con la risa, el llanto puede verse como un problema. Al llorar, se ve al alumno como la causa de la interrupción de la clase. Como esto está mal visto socialmente lo que ocurre es que inmediatamente se trata de evitar el problema haciendo que el niño salga de clase. Ocurre lo contrario de lo que se demanda que es plantear una solución. Así, se pierde la oportunidad de poder trabajar emociones básicas como la ira o la tristeza.

Muchos centros tienden a gestionar las emociones en vez de educarlas y ahí es donde generalmente aparece el primero de los errores. Una emoción que se gestiona es una emoción que se trabaja “después de”, es decir, cuando ya ha ocurrido. Lo que se debe tratar de enseñar las emociones para, así, ser capaces de afrontarlas con predisposición cuando estén ocurriendo.

Al intentar enseñar las emociones, lo que hacemos es transformar el concepto de inteligencia emocional en donde emociones como la ira o la tristeza que se manifiesta mediante el llanto ya no se ven como un problema, sino como una oportunidad de aprendizaje tanto para el alumno como para el grupo.

Qué podemos hacer antes de que el niño llore en el aula

Enseñar emociones, por tanto, es mejor que gestionarlas y por eso es importante que trabajemos “a priori” con el alumno. Qué debe hacer el profesor cuando el alumno llora en clase:

- Prevenir. Es decir, preparar y dar pautas de comportamiento a los niños para cuando lloren o vean llorar a alguno de sus compañeros. Que el grupo cuente con un “protocolo de actuación”.

- Que lo vivencien. Utilizar alguna de las clases para hacer una sesión en la que todos los alumnos puedan rememorar y compartir con el resto del grupo algún momento en el que hayan llorado.

- Dinámicas grupales. Son muy importantes para trabajar todo tipo de emociones en grupo.

- Romper estereotipos. Llorar tiene la misma importancia para un chico y para una chica. Hay que dejar de lado conductas sexistas.