No dejes de contar historias a tus hijos

Los cuentos dejan recuerdos mágicos en los niños

Uno de los recuerdos más mágicos que tengo de mi niñez es cuando mi padre o mi madre me contaban un cuento antes de dormir. Mi madre siempre leía los cuentos clásicos, los de toda la vida, mi padre en cambio, inventaba historias que hacían volar mi imaginación.

Contar un cuento a nuestros hijos/as es de las actividades más placenteras que se puedan realizar con ellos.

Es una actividad que no debería de perderse nunca y deberíamos realizarla de manera rutinaria todos los días. No dejes de contar historias a tus hijos.

No dejes de contar historias a tus hijos

No dejes de contar cuentos a tus hijos

A medida que se van haciendo mayores se deben utilizar nuevos relatos en forma de anécdotas, modos de vivir de antes, frases célebres, poesía, canciones, refranes, etc....

Toda persona que en su infancia le han contado cuentos recuerda aquellos momentos como mágicos donde se generaba un estado de paz, tranquilidad y sorpresa que hace que el vínculo entre padres/madres hijos/as sea más fuerte y duradero.

Esta actividad sencilla, aunque quizá no la podamos dedicar mucho, tiempo tiene unos beneficios importantísimos como son:

A nivel emocional

Aparte de generar un vínculo entre padres e hijos muy interesante, se manifiestan  una serie de emociones que hace de esa vivencia familiar un momento extraordinario, y que a lo largo de los años será recordado con placer.

 A nivel cognitivo

Estás entrenando a tus hijos la capacidad de escucha, a despertar la imaginación, a ser más dueños de sus miedos, a favorecer el lenguaje, a estimular que quieran leer más, en definitiva, a fomentar su aprendizaje y su desarrollo.  

 A nivel expresivo

No solo cuentes el cuento de manera leída y ya está, sino interprétalo, gesticula, grita, salta, calla, susurra, levántate,  muévete como lo haría el personaje o los personajes del cuento. Provoca que tu hijo se meta en la historia y en el papel. Estarás generando un estado emocional perfecto para mejorar vuestras relaciones, aparte de crear una atmósfera familiar muy positiva.

Otra cosa, que el contar un cuento no sea un recurso para que tu hijo se porte bien, hazlo porque realmente consideres que es una actividad beneficiosa para él y para vosotros, pero sobre todo, no dejes de contar historias a tus hijos.