Cómo afectan las emociones negativas al bebé en el embarazo

Estrés, tristeza o ansiedad afectan al desarrollo del bebé en el embarazo

Alba Caraballo

Cuando nos quedamos embarazadas tenemos que cuidar nuestra salud y nuestra alimentación, pero ¿qué ocurre con nuestras emociones? Durante los 9 meses de embarazo pasamos por numerosas fases que pueden afectar al desarrollo de nuestro bebé: como pueden ser la angustia, el miedo, el estrés, la tristeza, la inseguridad, aunque también afectan la alegría, la tranquilidad y la calma. 

¿Crees que influyen las emociones de la mamá al desarrollo del bebé? Te contamos cómo afectan las emocinoes negativas al bebé durante el embarazo.

Las emociones negativas durante el desarrollo del bebé en el embarazo 

Emociones negativas en el embarazo afectan al bebé

Cada vez más voces apuntan a que nuestra personalidad empieza a formarse desde el útero materno. Numerosos estudios científicos sostienen que el estado anímico de la futura mamá, las emociones que tenga durante el periodo de gestación, afectan al desarrollo del bebé

Si sentimos de manera continuada miedo, ansiedad, tristeza, preocupación o estrés durante el embarazo estas emociones negativas pueden afectar a nuestro hijo antes de nacer, al igual que lo hacen las emociones positivas como la alegría, la ilusión, la tranquilidad o el bienestar.

Por este motivo cada vez más expertos apuntan que sería recomendable tener en cuenta también la salud emocional de las futuras madres y no sólo su estado físico y su alimentación.

Según algunos investigadores esas emociones afectan al sabor del líquido amniótico e influyen en el desarrollo del bebé afectando a largo plazo a la salud mental de éste, ¿cómo?

- En aquellos embarazos en los que las madres han tenido un mayor nivel de estrés o ansiedad los niños han tenido mayores problemas de hiperactividad y han sido más proclives a tener problemas de conducta, ansiedad y dificultades de aprendizaje.

- Por el contrario, las madres que son positivas o se sienten alegres y felices contribuyen a que el bebé refuerce su sistema inmune y se mejore el sistema cardiovascular.

Una manera de ayudar al desarrollo de los futuros niños y adultos sería valorar el estado de la salud emocional de las mujeres embarazadas contribuyendo desde el ámbito familiar y también desde el ámbito médico a que se sientan menos estresadas, deprimidas o ansiosas, para que vivan su embarazo con alegría y tranquilidad, favoreciendo su estado emocional y al mismo tiempo el de su futuro hijo.