Cinco mitos y verdades sobre fertilidad

Todo lo que quisiste saber sobre fertilidad y nunca te atreviste a preguntar

Cuando una mujer o una pareja deciden que quieren ser papás es habitual que comiencen a consultar información relacionada con la fertilidad. Sin embargo, y aunque es comprensible que surjan dudas, no debemos fiarnos de todo lo que internet nos cuenta.

Por este motivo, Isabel Santillan, ginecóloga experta en fertilidad, nos saca de dudas sobre algunas de las consultas más realizadas en Google en torno a la fertilidad.

Cinco mitos y verdades sobre fertilidad

Cinco mitos y verdades sobre fertilidad

1- Hay posturas que propician el embarazo.

Falso. No es extraño encontrar mujeres que suban las piernas, durante y después del coito, porque piensan que así retener una mayor cantidad de esperma en el fondo del saco vaginal y favorecer la fertilidad, pero esto depende de la forma del útero de cada mujer. Lo mismo ocurre con determinadas posturas, no hay ningún estudio serio que relacione determinadas posturas con una mayor fertilidad.

2- Hay que mantener relaciones todos los días.

Sí y no. Lo cierto es que, para concebir, es necesario un recuento de espermatozoides de al menos 20 millones de partes por mililitro. De ahí que muchos expertos recomienden dar un margen entre eyaculaciones, un día sí y un día no, para que aumente la concentración en cada una de ellas.

No obstante, si el recuento de espermatozoides es alto podemos tener sexo todas las veces que queramos.

3- El orgasmo femenino facilita el embarazo.

Verdadero. “Cuando las mujeres tenemos un orgasmo, se producen contracciones uterinas que facilitan el transporte de los espermatozoides hasta el óvulo. Asimismo, el orgasmo facilita la ovulación”.

4- Esterilidad e infertilidad es lo mismo.

Falso. La esterilidad hace referencia a aquellas parejas que, tras un tiempo de alrededor de un año intentando concebir, no consiguen gestar. Por su parte, la infertilidad se relaciona con las parejas que, habiendo concebido, no consiguen un embarazo evolutivo y un niño a término, relacionándose con la frecuencia de abortos espontáneos.

5- El legrado reduce las posibilidades de un nuevo embarazo.

Falso. El legrado no reduce las posibilidades de un nuevo embarazo, salvo que haya ocasionado cicatrices o adherencias intrauterinas. En la obstetricia clásica se solía decir “mujer legrada, mujer preñada”. De hecho, algunos trabajos sugieren que la realización de un microlegrado antes de un tratamiento de fertilidad aumenta sus probabilidades de éxito.

 “Como vemos, muchas mujeres y parejas hacen caso a afirmaciones y consejos completamente falsos. Lo mejor, en todo caso, es recurrir a expertos que puedan resolver nuestras dudas de manera fiable y que valoren individualmente la situación de cada paciente”, concluye la ginecóloga.

Fuente: AVA