Los 13 hombrecitos de la Navidad. Leyenda islandesa para niños

Una preciosa tradición islandesa de Navidad para contar a nuestros hijos

Estefanía Esteban

¿Te imaginas que no hay un Papá Noel? ¿Te imaginas que hay... 13? Es lo que sucede en Islandia. Allí, los niños reciben la visita de 13 hombrecitos de la Navidad. 

Te contamos en qué consiste esta preciosa leyenda navideña para contar a los niños. Descubre quiénes son los 13 hombrecitos de la Navidad que llevan regalos a los niños islandeses

Leyenda islandesa de los 13 hombrecitos de la Navidad para contar a los niños

Los 13 hombrecitos de la Navidad

Cuenta la leyenda que en Islandia habitaban hace mucho, mucho tiempo, unos jovencitos muy bajitos llamados jólasveinarnir, a los que les gustaba gastar muchas bromas a los niños, hasta el punto de atemorizarles. Todos ellos eran hermanos, hijos de una ogra, pero cada uno tenía una particularidad. Eso sí, les encantaba esconderse entre las rocas, la nieve o los glaciares.

Los niños tenían auténticas pesadillas, y cada vez que veían a alguno de estos  jólasveinarnir o enanitos, salían corriendo a esconderse en sus casa.

Los habitantes de este lugar, enfadados con esta actitud, decidieron pedir ayuda al rey o gobernante del lugar. Al principio éste no les escuchó, hasta el día en que sus propios hijos recibieron la burla de estos hombrecitos. Harto de esta situación, decidió castigarles de esta forma: si no querían ser desterrados de por vida de Islandia, debían llevar un regalo a cada niño, un día al año, como recompensa por todo el mal que les habían hecho. 

Los  hombrecitos, que eran 13, acordaron llevar los regalos el antes del 25 de diciembre. Y como eran 13, la Navidad comenzaría trece días antes del día 25. Cada cada uno de ellos debía recorrer un largo camino hasta la casa de un niño. Pero como seguían siendo un poco traviesos, además del presente dejaban también una travesura. Además, decidieron que sólo dejarían regalo en forma de juguete, libro o dulce a los niños que se habían portado bien. A los que se habían portado mal, les dejaría... ¡una patata!

Por si eso no fuera poco, también acordaron no renunciar nunca a su carácter travieso y burlón. Durante esas dos semanas previas al 25 de diciembre, los hombrecitos gastarían bromas en cada hogar. Y como son invisibles, podrían hacerlo sin disimulo. 

Y así es como desde entonces, los niños islandeses no reciben la visita de Papá Noel, sino la de 13 Papá Noel o 13 hombrecitos que deciden cada Navidad si dejarán regalo o una patata a los pies del abeto navideño de cada hogar y que de paso gastan alguna que otra broma para dejar constancia de que pasaron por allí.