El Bequiquiquiribé. Cuento divertido para niños

Cuento infantil sobre los animales de la granja

Marisa Alonso Santamaría

¿Buscas cuentos nuevos para leer a tus hijos? Te invitamos a leer este original cuento para niños de nombre impronunciable: El Bequiquiquiribé. ¿Sabes por qué se titula así?

Tendrás que leer hasta el final para averiguarlo, no te lo puedes ni imaginar. Puedes leer con tus hijos este cuento divertido para niños y después realizar las actividades de comprensión lectora que te proponemos.

Cuento divertido para niños: El Bequiquiquiribé

Cuento divertido para niños

Los animales en la granja eran muy felices. Pasaban el tiempo jugando, comiendo, durmiendo y llevando una vida apacible y tranquila. Un día tuvieron un doble acontecimiento que vino a romper la monotonía de la granja: nacieron en la misma mañana, a la misma hora y en el mismo momento un corderito y un pollito y todos fueron a darles la bienvenida.

Lanitas era blanco, pequeño, frágil, tierno y dócil y, a los pocos minutos de nacer ya se sujetaba en sus cuatro patitas. 

Rompiendo el cascarón con el pico y piando fuertemente nació un desplumado y patoso Polluelo. 

Polluelo y Lanitas jugaban y correteaban por la granja todo el tiempo.

Los dos se hicieron grandes amigos. Pasaban los días comiendo y jugando. Polluelo se alimentaba de maíz soja y pequeñas hierbas, mientras, Lanitas aún mamaba de la ubre de su madre oveja.

Un día, Polluelo empezó a hablar un extraño lenguaje que nadie entendía:

—¡Beeeeequiquiquiribeeeee, beeeeequiquiquiribeeeee! —

Y  ovejas, corderos y cabras empezaron a reírse de él, mientras, gallos, gallinas y pollos escucharon confundidos.

Pero sucedió que también habló Lanitas y ante el asombro de todos repitió:

—¡Beeeeequiquiquiribeeeee, beeeeequiquiquiribeeeee! —  

Y  gallos, gallinas, pollos, ovejas, corderos y cabras rieron divertidos. 

Polluelo y Lanitas habían inventado El Bequiquiquiribé un nuevo lenguaje. 

Actividades de comprensión lectora para los niños

La comprensión lectora es casi tan importante como el aprendizaje de la lectura en sí mismo. Para ayudar a tus hijos a adquirir la capacidad de entender lo que leen, te proponemos hacerles estas preguntas sobre el texto.

- ¿Qué dos animales nacieron en la granja?

- ¿Cómo es Lanitas?

- ¿Cómo es Polluelo?

- ¿Qué es el bequiquiquiribé?