Faltoncín aprende a respetar. Fábula moderna para niños sobre el respeto

Enseña valores a tus hijos

María O´Donnell
María O´Donnell Escritora de cuentos

El respeto es uno de los valores fundamental en el desarrollo del niño. Saber respetar a nuestros compañeros y amigos les abrirá muchas puertas y harán que cultiven mejores amistades en el futuro.

En nuestra campaña de 12 meses- 12 valores queremos incluir esta fábula moderna para niños que muestra claramente la importancia de respetar a los demás si queremos que nos respeten a nosotros.

El conejo Faltoncín no sabía respetar a sus compañeros, por eso decidieron darle una lección.

Una fábula moderna para niños con valores

Faltoncín aprende a respetar. Fábula moderna para niños

El conejo Faltoncín solía llegar tarde a clase y se ponía en el último pupitre, haciendo ruido: primero arrastraba la silla para sentarse, luego dejaba caer aparatosamente su mochila y por último, levantaba la tapa del pupitre para colocar todos sus libros y cuadernos. 

La maestra Lechuza esperaba pacientemente, pero para cuando el conejo ya estaba en silencio, los alumnos se habían despistado tanto, que tenía que empezar la lección desde el principio. 

- ¡Uff qué largas se le hacían las clases a la pobre maestra!

 A Faltoncín le gustaba ser protagonista. Por eso, también solía interrumpir a sus amigos cuando hablaban, levantando la voz para ser el único al que hicieran caso y se burlaba de quien no pensara como él. 

Como era simpático y hacía muecas divertidas, al principio los compañeros se reían, pero luego poco a poco, se fueron cansando.

 El conejito tampoco respetaba la fila del comedor, ni los turnos, ni los lápices de los compañeros, que cogía sin permiso, pero sí estaba atento para resaltar los fallos que tuviera cualquiera del grupo.

El día en que Faltoncín tenía que hacer una presentación delante de la clase, entre todos decidieron darle una lección.  

- Venía a hablaros del maravilloso mundo de las zanahorias - empezó animado el conejo desde el estrado.

Entonces se fijó en que nadie le estaba escuchando, ni siquiera la maestra Lechuza.

En vano, trató de hacerse oír, pero no lo consiguió. Desanimado, bajó a su pupitre. 

Ese día notó que cada vez que iba a contar algo, el erizo Púa o la ardilla Cascabel le interrumpían sin remedio, así que decidió callarse.

A la hora de la comida, uno por uno, se le fueron colando todos sus compañeros en la fila y al llegar a clase, empezaron a usar los lápices del conejo, sin su permiso.

Faltoncín entonces no aguantó más y entró en cólera: ¡Qué falta de educación, sois unos desconsiderados!, ¡qué poco compañerismo!

Entonces, la maestra Lechuza le explicó que se habían puesto de acuerdo para que viera cómo se sentían ellos cuando él no los trataba con respeto.

Moraleja: Para poder ser respetado, respeta por adelantado.

Ejercicios de comprensión lectora

Si quieres averiguar si tu hijo ha entendido esta fábula puedes hacerle estas sencillas preguntas. Con ellas podrás saber si tu hijo tiene buena comprensión lectora o no. 

Una buena comprensión del texto es uno de los pilares fundamentales del inicio a la lectura.

- ¿Qué problema tenía Faltoncín?

- ¿Por qué sus amigos estaban enfadados con él?

- ¿Por qué decidieron darle una lección?

- ¿Cómo castigaron a Faltoncín?

- ¿Qué lección aprendió Faltoncín?