A un hombre de gran Nariz. Poema de Francisco de Quevedo para los niños

Divertido poema sobre la nariz para los niños

Francisco de Quevedo, uno de los literatos más destacados del Siglo de Oro español, era un hombre poco dado a los giros complicados en sus poemas. Prefería los conceptos bien definidos, y el ingenio de los juegos de palabras. Por este motivo le gustaba  ridiculizar a su compañero Luis de Góngora, poeta de su época pero más proclive a la poesía barroca y complicada.

A un hombre de gran nariz es un soneto satírico que Quevedo escribió para meterse y ridiculizar la gran nariz que Góngora tenía. Es un poema divertido que suele gustar mucho a los niños, sobretodo cuando les cuentas la historia que hay tras él.

A un hombre de gran Nariz. Poema de Francisco de Quevedo para los niños

A un hombre de gran nariz. Poema para niños

 

 

Érase un hombre a una nariz pegado,

érase una nariz superlativa,

érase una nariz sayón y escriba,

érase un peje espada muy barbado.

 

Era un reloj de sol mal encarado,

érase una alquitara pensativa,

érase un elefante boca arriba,

era Ovidio Nasón más narizado.

 

Érase un espolón de una galera,

érase una pirámide de Egipto,

las doce Tribus de narices era.

 

Érase un naricísimo infinito,

muchísimo nariz, nariz tan fiera

que en la cara de Anás fuera delito.

 

 

Descubre si tu hijo ha entendido el texto

La comprensión lectora es importante para desarrollar la lectura en el niño. No solo basta con entender cada palabra, sino que es importante saber qué significa el texto al completo.

Si quieres saber si tu hijo ha entendido la poesía de Quevedo, te dejamos una serie de preguntas que deberá contestar:

- ¿Por qué dice que era un hombre a una nariz pegado?

- ¿Qué es un peje espada?

- ¿Por qué compara la nariz con un reloj de sol?

- ¿Es muy exagerado decir que era una pirñamide de Egipto?

- ¿Por qué exagera tanto al describir la nariz de Góngora?