Dificultades con la lectura en niños con TDAH

Estrategias para ayudar a mejorar la lectoescritura a niños TDAH

Jimena Ocampo Lozano

El Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad, (TDAH), afecta no sólo a la conducta de nuestros hijos, su capacidad atencional o al desarrollo afectivo y social del niño.

En general, los niños con TDAH, presentan o pueden presentar dificultades de aprendizaje, especialmente el lectura y escritura, las matemáticas y el cálculo.

Dificultades de aprendizaje en niños TDAH

Problemas de lectura en niños con TDAH

Algunas dificultades que pueden presentar los niño con TDAH son:

- Pobre comprensión lectora, errores en la lectura como saltarse letras, renglones o cambiar palabras, o lectura lenta, o silabeante.

- En la escritura pueden presentar dificultades de ortografía, grafía pobre, se comen letras o palabras o las unen o separan incorrectamente.

- Pueden tener dificultades en matemáticas, (por ejemplo al realizar operaciones olvidarse de las que se llevan, o no fijarse que es una suma y hacer una resta).

- Se saltan pasos en los procedimientos o preguntas en los exámenes.

- Son impulsivos a la hora de realizar ejercicios, por lo que al no pararse a pensar, pueden cometer fallos, omitir datos importantes o información relevante. 

Todo esto hace que su rendimiento sea menor del esperado, se frustren, y se desmotiven ante las tareas escolares.

Qué dificultades con la lectura presentan los niños con TDAH 

Las dificultades en la lectura (y la escritura) en los niños con TDAH pueden estar relacionadas por un lado, con una dislexia asociada (lo que llamamos comorbilidad) y por otro con las propias dificultades atencionales:

- La lectura requiere de ellos que estén atentos durante un tiempo generalmente largo, y sus dificultades atencionales hacen que se fatiguen pronto y esa fatiga hace que dejen de prestar atención al contenido de lo que leen, por lo tanto no lo asimilan. Además suelen distraerse por lo que se pierden en la lectura y por lo tanto pierden también el hilo de lo que están leyendo.

- Además pueden presentar errores en la lectura como omisión de letras o palabras, (se las "comen"), sustitución de una palabra por otra parecida, (tarta por tuerta por ejemplo), se saltan renglones, o presentar un nivel de desarrollo lector por debajo de lo esperado para su edad, (lectura silabeante, mecánica y no automática, es decir, leen todavía convirtiendo letras en sonidos y no extrayendo el significado de las palabras). Todo esto hace que lógicamente pierdan información cuando leen o que su comprensión del mensaje esté distorsionado. 

Es decir, en los niños con TDAH, a menudo suele darse un doble trastorno, por un lado el propio y específico del déficit de atención con o sin hiperactividad, y por otro un trastorno específico de aprendizaje, que afecta a los procesos de lectura y escritura.  Y aunque no existe acuerdo acerca de las causas de la relación entre ambos, todos los autores coinciden en que las dificultades específicas de cada trastorno favorecen el desarrollo del otro.

Con estos niños que presentan TDAH y además tienen dificultades en la lectoescritura, es aconsejable seguir un entrenamiento en la lectura, guiado y orientado por un profesional en este área. Este plan de trabajo con el niño tiene como objetivo trabajar todas aquellas habilidades relacionadas con la lectura, (conciencia fonológica, semántica, técnicas de comprensión lectora, entrenamiento en autoinstrucciones...).

Estrategias de lectura para niños con TDAH

Algunas estrategias que pueden ayudar a estos niños en la lectura pueden ser, (además del trabajo individual por el experto adecuado):

- Permitirles emplear una tarjeta, plástico o folio que ponen debajo del renglón que están leyendo, y lo vayan bajando según avanzan, así no se saltan renglones ni se pierden cuando leen.

- Trabajar la ortografía visual, de manera que aprendan la "forma" de la palabra y no la regla ortográfica concreta.

- Entrenar la lectura partiendo de lectura de sílabas, y posteriormente palabras, frases cortas, y poco a poco aumentando la longitud y dificultad de los textos.

- Permitirle entrenar la lectura en casa si tiene que leer en voz alta en el colegio, es decir, que en casa el día anterior practique lo que el profe le diga que tiene que leer, y así cuando lo lea en clase es más fácil para él y no tiene tanta ansiedad ante la lectura.

- Señalarles o que señalen las palabras clave en los enunciados de los problemas o ejercicios del colegio, para que puedan localizar mejor la información relevante.

- Adecuar los textos de lectura a sus necesidades, (aumentando la letra por ejemplo, o el nivel, o dejándoles ver el texto para contestar las preguntas de lo leído).

Estas estrategias o apoyos sirven al niño en su día a día, pero como decíamos antes, es fundamental un trabajo individualizado que trabaje las áreas académicas, cognitivas y emocionales del niño con TDAH.