Por qué algunos niños duermen con los ojos abiertos

¿Es perjudicial que el niño duerma con los ojos abiertos?

Cristina González

Algunos padres se alertan cuando observan que su hijo aún estando dormido permanece con los ojos abiertos o entreabiertos. Aunque nos pueda parecer extraño es una situación que se produce con frecuencia, no sólo en los niños sino que también puede ocurrir en los adultos.

Este trastorno se denomina lagoftalmos nocturno. El término proviene del griego y significa liebre. Un animal que se caracteriza por dormir con los ojos abiertos para estar siempre alerta ante posibles enemigos. Sea como fuere, ¿por qué algunos niños duermen con los ojos abiertos?

Niños que duermen con los ojos abiertos

Niños que duermen con los ojos abiertos 

Este trastorno es involuntario y ocurre cuando hay una imposibilidad de cerrar el ojo totalmente mientras estamos dormidos. 

Durante el sueño pasamos por diferentes fases. Iniciamos el proceso con una fase ligera llegando al estado más profundo. Es precisamente en ese paso del sueño ligero al profundo en el que suele ocurrir el lagoftalmos nocturno. 

Los niños que mantienen los ojos abiertos durante el sueño pueden presentar lesiones como ojos enrojecidos, dolor ocular, visión borrosa e incluso sensación de escozor o arenilla en los ojos. Esto se debe a que el ojo no está lo suficientemente lubricado y limpio como debiera, y está más expuesto a daños de agentes infecciosos externos. 

Este trastorno nocturno no se puede prevenir. No tiene porque aparecer siempre que dormimos y según los expertos no es algo hereditario. Puede ser que un factor externo impida el cierre completo del párpado durante el periodo de sueño, o bien puede ser un síntoma de una lesión en el nervio facial que impida al músculo del párpado cerrarse de forma adecuada.

Qué hacer si el niño duerme con los ojos abiertos

Si nuestro hijo no presenta ningún otro síntoma salvo el hecho de dormir con los ojos entreabiertos, puede considerarse algo normal y no tiene por qué preocuparnos. 

En algunos casos los médicos recomiendan lubricar el ojo con lágrimas artificiales o geles para evitar los posibles daños oculares. Al estar el ojo expuesto al aire se evaporan las lágrimas y puede verse afectado por infecciones.

Si las consecuencias son más graves los médicos podrían optar por la intervención quirúrgica para solventar el problema y permitir que los párpados se puedan cerrar con facilidad durante el sueño. 

Ante cualquier duda debemos consultar con nuestro pediatra o especialista para que sea él quien valore el tratamiento a seguir.