Las mioclonias del sueño infantil o los espasmos al dormir a un bebé

Las mioclonias neonatales del sueño suelen confundirse con otras patologías. ¡Descúbrelas!

Carla Estrada

Los recién nacidos al nacer hacen muchas muecas, movimientos extraños e involuntarios en cara, brazos o piernas. Se estiran y se encogen continuamente y eso a los padres les llama mucho la atención, pero cuando estos movimiento se producen durante el sueño, los padres se asustan y me pregunten por espasmos, gustos o sacudidas del bebé a dormir. Yo les tranquilizo y les digo que son las llamadas mioclonias del sueño en niños y que son muy habituales.

Cómo se definen la mioclonias y cómo se producen

mioclonias del bebé

Las mioclonias neonatales del sueño se definen como convulsiones y contracciones musculares bruscas y breves, de forma esporádica y asimétrica, que suceden cuando el bebé duerme y que no hacen daño a su salud, ya que son benignas.

En realidad se pueden describir como pequeños sobresaltos que no duran más de 15 a 20 segundos, y por los que que no hay qué preocuparse, ya que no tiene consecuencias para el bebé; sin embargo la mayoría de los padres les preocupa al verlas por primera vez, ya que piensan que puede tratarse de una convulsión por lo que les explico en consulta de que se tratan para aliviar su angustia.

En cuanto a su origen, se cree que es genético, ya que al hacer la historia clínica se determinan antecedentes familiares. Lo que sí es seguro es que provienen del sistema nervioso central, pero sin componente patológico alguno.

Las mioclonias neonatales del sueño se pueden manifestar a partir de las primeras semanas de vida del recién nacido y van desapareciendo hacia el tercer mes y raramente llegan a los 7 meses de edad. La incidencia es de un 3% aproximadamente de los neonatos y en cuanto al sexo, es más frecuente en varones. Ellas desaparecen espontáneamente, llegando al punto de no observarlas más en el neonato, muchas veces sin darnos cuenta.

Estas sacudidas o espasmos, de forma repetitiva y leve, se pueden producir a nivel de la cabeza, brazos, hombros y miembros inferiores y pocas veces a nivel del abdomen. Como les referí anteriormente pueden durar más o menos como 15 segundos, aunque pueden llegar a unos 45 segundos (casi nunca más de ese tiempo).

Por último, las mioclonias neonatales se han observado cuando el bebé se encuentra en la quinta etapa del sueño, llamada fase REM (Rapid Eye Moviment, en inglés), donde hay más actividad cerebral.

Es importante que a los padres les quede claro que este tipo de mioclonias no tienen consecuencias negativas o patológicas en el desarrollo neurológico y psicomotor del neonato, lo cual puede ser comprobado por estudios neurológicos.

Las mioclonias neonatales del sueño suelen confundirse con otras patologías

Para que los padres sepan mejor de qué se trata, vamos a hacer una comparación con otras patologías con las que se suele confundir, siendo algo totalmente distinto: 

- La epilepsia, que son contracciones paroxísticas focalizadas o generalizadas del cuerpo que, por lo general, se inician a partir de los 6 meses de vida (muy raro antes) y que pueden comprobarse el daño cerebral de las mismas por estudios neurológicos como EEG (Electroencefalograma) o resonancia magnética. Además los pacientes quedan somnolientos posterior a la convulsión.

- El síndrome de movimientos rítmicos del sueño o movimientos periódicos de las piernas, que se da durante las siestas o durante el sueño y que también es benigno.

- Las mioclonias del lactante que son muy parecidas, solo que se inician a partir de los 3 meses de vida y pueden durar hasta los 2 años, aproximadamente. Afectan la parte superior del cuerpo y los movimientos aparecen con el niño despierto.

La conducta de los padres ante tales movimientos

1. Grabar cuando suceden para que puedan mostrarlas a su pediatra y esto ayudará con el diagnóstico.

2. Si aún no están diagnosticadas, pueden despertarlo para corroborar que ya no suceden y sentirse más tranquilos.

3. Si ya están diagnosticadas, déjalo dormir y obsérvalo.

4. Tener paciencia y esperar que se resuelvan espontáneamente.

5. Procurar un ambiente tranquilo para realizar sus siestas durante el día y dormir en la noche.