Afrontar la vuelta al colegio con buena alimentación

Afrontar la vuelta al cole con buena alimentación

Tras las vacaciones, se inicia la cuesta arriba hacia la rutina, la organización, los compromisos, gastos... y parece ser que todo nos requiere más arranque. Para que la vuelta de las vacaciones no se convierta en un obstáculo, es necesario afrontar a todo con energía y actitud positiva. La alimentación, en este caso, juega un papel importante.

Siguiendo los consejos de 5 al día, les ofrecemos algunas ideas y trucos para llevar todo con más ligereza, empezando por la organización, la lista de compras, y la vuelta a la alimentación adecuada y a las actividades.

Volver a la alimentación adecuada

Niño sonriendo en la mesa con comida

Lo primero que se recomienda es que hagamos una incorporación a las actividades, trabajo y colegio, de forma paulatina. Es aconsejable que volvamos de las vacaciones con unos días de antelación para poder ir organizando sin prisas el regreso a la cotidianeidad. La salud es una prioridad. Si durante las vacaciones hemos cometido excesos alimentarios y hemos dejado de hacer ejercicios físicos, es importante que volvamos a recuperar los hábitos saludables lo antes posible.

Qué deben comer los niños

- Hagan una lista de compras concentrándose principalmente en los productos de temporada, son más sanos y más económicos. Comparen precios y no se dejen llevar por la 'compra compulsiva'.

- Es importante que toda la familia haga al menos unas cinco tomas diarias de alimentación, y que los niños, principalmente, consuman al menos 5 raciones entre frutas, hortalizas y verduras en las comidas. Para regatear el cansancio y el desánimo que suelen achacar a los que vuelven de las vacaciones, y problemas como la obesidad infantil, la clave está en una alimentación variada. El aporte de vitaminas del grupo B contribuye al buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

- Las verduras de hojas verdes como la col, repollo, lechuga o judías verdes, son fuente de ácido fólico; los pimientos, espárragos y los alimentos integrales, aportan vitamina B1 o tiamina, vital en la transmisión de señales en el tejido nervioso.

- Las carnes, pescado y huevos, además de frutos y frutas secas, aguacate o plátano, aportan triptófano, sustancia precursora de la serotonina, que interviene en la estabilidad emocional.

- Se debe evitar el consumo de café, té, los refrescos de cafeína u otros estimulantes.